Un hecho absolutamente inusual se registró sobre la Ruta Provincial 56, a la altura del kilómetro 35, en General Madariaga, cuando una avioneta debió aterrizar de emergencia sobre la acera a partir de un desperfecto mecánico. Afortunadamente no hubo que lamentar víctimas.
La situación ameritó la intervención inmediata de personal de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) para contener la situación y evitar siniestros viales. El episodio se registró alrededor de las 12:15 de ayer y se debió a falla en el motor de la aeronave. Tras el aterrizaje, parte de la aeronave quedó ocupando uno de los carriles, lo que afectó parcialmente al tránsito en plena temporada de verano.
Agentes de la ANSV que se encontraban patrullando la traza asistieron al piloto, un hombre de 51 años que resultó ileso, y realizaron acciones preventivas de señalización y ordenamiento del tránsito para facilitar las tareas de rescate.
El recuerdo de una tragedia
El 1 de agosto de 2022 al mediodía, cuatro amigas oriundas de Castelar volvían tras pasar unos días de descanso cuando el Peugeot 208 conducido por Catalina Vaccarezza dio varios trompos por motivos que jamás se pudieron esclarecer. En el acto fallecieron Mara Vázquez y Melina Adorno, y sobrevivieron, además de la conductora, la otra ocupante, Luna Valerga.

El hecho ocurrió a la altura del kilómetro 36 de la Ruta 56 en sentido a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires desde Pinamar, a donde habían ido las cuatro jóvenes. Las pericias demostraron que el vehículo circulaba a 139,24 kilómetros por hora y que la chofer realizó “una maniobra de derrape sobre el asfalto que provocó que dicho vehículo despiste sobre el cantero central”, según consta en el fallo al que tuvo acceso Primer Plano Online.
Vaccarezza fue condenada a tres años de prisión en suspenso a diez años (el máximo establecido por ley) de inhabilitación para conducir. Le imputaron el delito de homicidio culposo agravado por la conducción imprudente, negligente y antirreglamentaria de un vehículo automotor y agravado por ser más de una las víctimas fatales, en concurso ideal con lesiones leves culposas, ya que una de las ocupantes del rodado que manejaba sobrevivió.








