Un año lleva la odisea que atraviesa a diario Cristian Ariel Verón, un vecino de Moreno que convive máquinas de diverso porte que, a diario, hacen temblar su casa. “Sentimos que nos pasan por arriba con una topadora”, reflexionó en diálogo con Primer Plano Online a propósito de la situación que enfrenta.
Todo ocurre en un domicilio de la calle Intendente Gnecco al 1800. Es que una empresa adquirió una quinta lindera a la suya y comenzó a demoler la propiedad existente para adaptar el lugar a sus pretensiones de instalar un depósito para guardar maquinarias y áridos.
“Hace más de 24 años vivimos acá. Tenemos un taller de costura de confección de mantas de caballo, que es nuestra fuente real de ingreso. El 28 de febrero de 2025 el señor Héctor Pino se mudó a la vivienda lindante lado derecho de nuestra propiedad y desde ese entonces empezó a la realizar, sin planificación y sin controles, demolición y excavaciones a través de movimientos de suelos con maquinarias de construcción de gran talle, entre otras dos retroexcavadoras”, detalló Verón.
Esas palabras forman parte de la presentación que realizó ante la Fiscalía N° 5 del Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez, en donde denunció que su propiedad sufrió daños en el interior, rajaduras en las paredes, sobre todo en el lado derecho de la parte lindante, desprendimiento de material de concreto, problemas de humedad en el interior y grietas en el techo que ocasionan filtraciones de agua. Y lo más delicado: derribó la pared medianera que luego cubrió instalando un container.
Conflicto judicializado
“En febrero judicializamos el reclamo. Intentamos hablar de manera pacífica, pero nada: recibimos como respuestas amenazas. Colocó cámaras en el fondo de mi casa de manera intimidatoria. Encima se quedó con más de la mitad de nuestro terreno, del cual somos propietarios en proceso de escrituración, y nos mandó una carta documento para desalojarnos”, agregó el denunciante.
El hombre captó un video del empresario subido al container lindero dando indicaciones a trabajadores y, luego de intercambiar algunas frases, directamente siguió su tarea ignorando el planteo que le hacían desde la casa vecina. En el terreno no hay ningún cartel de obra y en el Municipio le respondieron al peticionante que se trata de un conflicto entre privados en el cual el Gobierno local no puede intervenir.

“Claramente está violando mi privacidad adrede para violentarme y que le venda la casa. Todo lo que está haciendo supera la normal tolerancia vecinal y/o usos y costumbre de la construcción de un barrio: no tuvo en cuenta el perjuicio que me ha ocasionado en mi vivienda preexistente, ni la seguridad e integridad edilicia”, argumentó Verón en la demanda judicial, que todavía no tuvo medidas concretas.
Para finalizar, el vecino citó una frase intimidante que le manifestó el constructor justo en la jornada en que colocó el container. “Ese día me dijo la frase que más temor me infundió hasta el momento: ‘voy montar el galpón si o si, aun cuando sea arriba de tu casa. Agarra este container y tómatela, esta es mi contra oferta’”, expuso en la justicia a través de su abogado.












