La autopsia realizada al cadáver de Estefanía Monzón, la vecina de General Rodríguez hallada asesinada en la tarde de ayer, dio cuenta de un crimen macabro: la joven mamá agonizó por varias horas luego de ser sometida a una feroz golpiza y un estrangulamiento a lazo.
Así lo determinaron los forenses que analizaron el cuerpo a solicitud de la fiscal Alejandra Rodríguez, de la UFI N° 9 del Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez. A partir de esa información, la funcionaria indagó este mediodía a Iván Lencina, el principal sospechoso del caso, última pareja de la mujer, quien se negó a declarar. Está formalmente imputado por el delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género.
Los especialistas determinaron que el fallecimiento de la joven mamá se produjo “de manera mediata” y con “un período agónico”, es decir, no fue instantáneo. El examen también detectó múltiples lesiones en distintas partes del cuerpo, todas producidas cuando la víctima todavía estaba con vida.
Desde lo estrictamente formal, la causa del deceso fue una “falla cardíaca secundaria a una asfixia mecánica originada por la compresión cervical”. Asimismo, se estableció que fue asesinada el mismo día en que perdió contacto con sus allegados: todo indica que las torturas comenzaron tras dejar a su hija en la escuela el pasado lunes a la mañana, cuando ella regresó a la casa en la que convivía con Lencina.
El hallazgo que confirmó el horror
Durante la autopsia, la justicia también extrajo material genético de ambas manos de la víctima, que tienen como finalidad cotejarlo con las lesiones que presentaba el acusado al momento de su detención. “Se visualizaron en un puño, en nudillos y en un antebrazo, lo que en principio denota agresión física hacia una persona y defensivas de parte de la víctima”, precisaron los voceros consultados. Es decir, Estefanía se intentó defender.
El cuerpo de la mujer fue encontrado en la misma casa en la que vivía, sobre la calle Rafael Obligado al 100 del barrio Los Perales de Rodríguez. Estaba debajo de una pila de cosas amontonadas, envuelta en una frazada, con una bolsa en la cabeza y el cable con el que fue asfixiada. En el interior de la vivienda, la Policía había detectado manchas de sangre en distintas partes. Fueron perros entrenados en la búsqueda de personas los que detectaron el lugar en el que estaba.

En la mañana de ayer, las tres hijas de Monzón -de 6, 11 y 13 años, tuvieron una entrevista en Cámara Gesell con peritos judiciales y narraron situaciones de violencia padecidas por su madre. “Era malo con mamá”, contaron según precisaron fuentes de la investigación a Primer Plano Online. Eso hizo que el círculo se cierre sobre Lencina.
El caso se inició luego de que Estefanía haya dejado a su nena más chica en la escuela el lunes por la mañana. Como al horario de salida nadie pasó a retirar a la niña las autoridades escolares dieron aviso a la familia. Así comenzó la búsqueda, que finalmente terminó ayer miércoles de la peor manera.












