Se diagnostican casi 2 nuevos casos de cáncer colorrectal por hora en Argentina

Es el tipo de tumor más frecuente, detrás del cáncer de mama. Pese a que ocupa el segundo lugar con más de 7000 decesos por año, sólo superado por el de pulmón, los especialistas destacan que es una enfermedad “altamente prevenible y tratable” si es detectada a tiempo, lo que se logra con estudios de rutina colonoscopía y el análisis de sangre oculta en materia fecal.

En el marco del Día Mundial de Concientización de Cáncer Colorrectal, que se conmemora este 31 de marzo, especialistas confirman que, pese a que es uno de los tipos de tumores más fáciles de prevenir mediante estudios específicos de rutina, la enfermedad ocupa el segundo lugar en incidencia en la Argentina, con un total de 15.895 nuevos casos por año.

Eso representa la friolera cifra de casi 2 nuevos positivos por hora día en promedio, y sólo es superado por el cáncer de mama. También es el segundo en mortalidad, con 7.323 decesos, solo precedido por el cáncer de pulmón, que -según las últimas cifras disponibles del Informe de Estadísticas Vitales de la Dirección de Estadísticas e Información de Salud (DEIS 2022).

Pese a los números, profesionales de la salud dedicados a la patología refieren que, siempre que sea detectado en etapas tempranas, el cáncer de colon presenta un 90% de posibilidades de cura. “Para su prevención o detección temprana, de los dos principales métodos con que contamos actualmente son la colonoscopia y el examen de sangre oculta en materia fecal. El problema es cuando las personas, por diferentes motivos, no se hace ninguno”, reflexionó Luis Basbus, médico oncólogo clínico, especialista en tumores digestivos, miembro del Servicio de Oncología del Hospital Italiano de Buenos Aires.

Cáncer colorrectal
Alimentación balanceada, poco o nada de alcohol, no fumar, actividad física y consultas médicas, las principales recomendaciones preventivas

El especialista precisó que sobre una población objetivo que se considera que debería realizarse alguno de los estudios “apenas un 30% efectivamente accede” a lo que técnicamente se denomina screening, agregó Basbus. Dentro de la población objetivo se encuentran todas las personas a partir de los 45 años -sin distinción de sexo, ya que la incidencia es similar en ambos- e inclusive antes en aquellos individuos que pertenezcan a los grupos de mayor riesgo.

FACTORES DE RIESGO Y SÍNTOMAS

Las recomendaciones para disminuir el riesgo incluyen una alimentación balanceada, poco o nada de alcohol, no fumar, actividad física según las posibilidades de cada persona y consultas periódicas con el médico. La enfermedad suele ser asintomática en sus estadios iniciales, de allí la importancia de los controles preventivos. Cuando se manifiesta, generalmente ya en estados avanzados, suele hacerlo con sangrado rectal, anemia, pérdida de peso, dolores abdominales o de recto frecuentes y cambios en los hábitos intestinales, entre otros.

“Si el paciente tiene alguno de los factores que incrementan el riesgo de desarrollar cáncer de colon, como antecedentes de familiar de primer grado o dos familiares de cualquier grado con historia de cáncer colorrectal, o que presentaron pólipos tipo adenoma antes de los 60 años, ese individuo debe iniciar los estudios a los 40 años o 10 años antes del caso más joven registrado entre sus familiares”, sostuvo Carlos Alberto Silva, médico oncólogo, Coordinador Médico y Co-coordinador Psicosocial de la Liga Argentina de Lucha Contra el Cáncer (LALCEC).

Curiosamente, esta patología se presenta a menor edad que hace una década, y todo indica que tiene que ver con hábitos alimentarios. “Llamativamente, cada vez estamos viendo casos de cáncer de colon en edades más tempranas y todo indicaría que están relacionados con una dieta baja en fibras y rica en grasas y alimentos ultraprocesados que afectan la microbiota, generando un estado proinflamatorio a nivel intestinal. En algunos pacientes, sobre todo en aquellos con muchos factores de riesgo, ese estado proinflamatorio podría contribuir al desarrollo del cáncer de colon”, precisó Basbus.

Además de la importancia de la prevención y la detección temprana, hoy en día se cuenta con numerosas alternativas terapéuticas con muy buenos resultados, aun en estadios avanzados. “Para los estadios avanzados, las principales herramientas con las que contamos son una combinación de quimioterapia, terapias dirigidas contra blancos moleculares específicos, como anticuerpos monoclonales, y, en casos seleccionados, la cirugía y la inmunoterapia”, consignó Silva.

Los niveles de curación y sobrevida con las terapias existentes son “altos”, coincidieron ambos médicos. Asimismo, estrategias como los anticuerpos monoclonales “son un tipo de medicación que contribuye también a aumentar la tasa de respuesta, que expresa cuánto se achica el tumor, retrasa la progresión de la enfermedad, mejora la calidad de vida de los pacientes, y en algunos casos, ayuda a que el paciente pueda ser llevado a una eventual cirugía”, concluyeron.

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