El sabor agridulce por el empate del ‘Gallo’, entre la frustración por los errores y el orgullo de un grupo que nunca se da por vencido

No fue un partido: fueron varios en uno mismo. El resultado con altísimo goleo, multiplicidad de errores y aciertos, coraje táctico y una vocación por no darse por vencido nunca marcó la pauta de un cotejo que será difícil de olvidar. El empate electrizante entre Deportivo Morón y Aldosivi ya está ubicado entre los choques que, al final de la temporada, seguramente ocupará un lugar de privilegio en el podio de los mejores de la categoría.

En el medio, ya con el paso de las horas, la contradicción que rodea siempre a la discusión futbolera. ¿Puede haber sido un partidazo con tantos errores? Para el espectador neutral seguro lo fue, pero para los hinchas de ambos equipos fue una angustia permanente hasta el pitido final.

“Nos vamos con una bronca tremenda porque veníamos haciendo un partido increíble, donde los primeros 20 minutos fueron bárbaros. Después, con dos jugadas aisladas nos empataron y luego nos lo dieron vuelta, pero dejamos todo y lo sacamos adelante”, resumió el volante Emiliano Méndez, baluarte en la formación de Otta que ayer no tuvo su mejor partido. Incluso hasta se sintió responsable del empate visitante sobre el cierre de la primera mitad.

“Fue un error que costó un gol y me duelo mucho. Pero el equipo demostró una hombría tremenda y me quedo con la batalla que dimos para remontarlo”, indicó a la salida del vestuario. Quizá el yerro fue de cálculo pero ayudado por el estado del campo de juego, que mostró bastantes desniveles.

Otro que opinó luego de ducharse fue Emmanuel Giménez, otro de los hombres de la mitad del campo del ‘Gallo’. Según su mirada, se trató de “un partido muy cambiante, que lo teníamos controlado pero ellos reaccionaron y lo dieron vuelta”. “Pero con carácter, actitud y buen juego lo dimos vuelta frente a una de los grandes equipos que tiene el torneo”, agregó. Ahí está otra de las claves del punto que terminó sumando ayer Morón: el rival, que seguro estará en la pelea por el ascenso directo hasta el final.

“El empate sirve para seguir sumando, sobre todo por cómo se dio el partido. Nuestro objetivo es dejar a Morón en el Nacional B y no nos olvidamos de eso”, concluyó el volante cordobés.

Entre los aspectos que dejaron preocupación aparece la faz defensiva. Sin embargo, si bien ayer el equipo recibió tres goles, no menos cierto es que, a lo largo de éste año, al Gallo no le habían convertido y Milton Álvarez conservó un invicto de 421 minutos. Antes del convertido por Chávez a los 31 de la etapa inicial en el juego de ayer, el otro que lo había doblegado había sido Luciano Pons, de Flandria, a los 16 del complemento en el encuentro con Flandria del 3 de diciembre del año pasado en el empate 2-2. Después pasaron los cotejos frente a Guillermo Brown de Puerto Madryn, Brown de Adrogué, Ferro e Independiente Rivadavia de Mendoza, todos con la valla invicta.

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