El primer contingente despegó el viernes 26 de junio y esta semana hizo lo propio una segunda misión que volvió a partir desde la Brigada Aérea para reforzar las tareas de asistencia en la zona afectada por el desastre.
El nuevo despliegue se realizó a bordo de aviones Embraer y Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina. Además de transportar personal especializado en búsqueda y rescate, la misión lleva una planta potabilizadora de ósmosis inversa con capacidad para producir hasta 1.100 sachets de agua potable de 500 mililitros por hora, junto con sus operadores y el equipamiento necesario para su funcionamiento.
El contingente que llegó entre los primeros equipos internacionales a la emergencia, fue destinado a la ciudad de Caraballeda, en el estado venezolano de La Guaira. Allí, rescatistas argentinos trabajan en la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros con el apoyo de cuatro binomios de perros de la Infantería de Marina de la Armada Argentina, especialmente entrenados para este tipo de operativos.

Con estas dos salidas desde la Brigada Aérea de El Palomar, el oeste bonaerense, vuelve a ocupar un lugar estratégico en una de las operaciones de asistencia humanitaria más importantes que se desarrollan actualmente en Latinoamérica, desde donde parten efectivos y recursos nacionales para colaborar con la población venezolana.










