Como cada día, E.E.M. (23) llegaba a su domicilio de la calle Lisandro de la Torre al 3600, entre Suboficial Perdomo y Albert Schweitzer del barrio San Alberto de Ituzaingó. Caminaba por la vereda, se posicionó para colocar la llave en la cerradura y dos sujetos que aparecieron de golpe se le abalanzaron sin dejarle chance a nada.
Uno de ellos portaba un arma de fuego, que sacó de entre su ropa: se la apoyó en el riñón y lo obligó a entrar. Lo llevaron hasta la planta alta y le exigieron la entrega de los objetos de valor que tuviera al alcance. Pero ninguno de los malvivientes contaba con que aparezca la familia de la víctima, que en su afán por evitar el robo se trenzó en lucha con los ladrones.
En medio del forcejeo, a uno de los malvivientes se le gatilló el arma que portaba y un balazo ingresó por la pantorrilla de la pierna izquierda de la víctima, lo que le provocó un orificio de entrada y de salida. Los frustrados malvivientes huyeron corriendo mientras el el muchacho herido fue derivado al hospital Güemes, de Haedo, en ambulancia, aunque fuera de peligro.
Detenido a tres cuadras de la casa asaltada
Lo más impactante del caso es que, horas más tarde y tras la denuncia familiar, uno de los atacantes ya estaba identificado. Así, con la orden judicial de rigor, personal de la DDI Morón detuvo a Diego Matías Peñalver (28), a quien hallaron en una vivienda de la calle Schweitzer al 2000, a tres cuadras de la casa asaltada.
El fiscal Marcelo Tavolaro, de la Fiscalía Descentralizada Nº 1 de Ituzaingó, había solicitado el allanamiento en el domicilio mencionado, en donde fue hallado el sindicado como uno de los autores del hecho, caratulado inicialmente como robo agravado por el uso de arma de fuego y lesiones.
Su pelo platinado y los rasgos físicos no dejaron dudas. El barrio permanece sorprendido: es que la investigación continúa en busca del cómplice, que está prófugo.











