“¿Quién es el mejor candidato a intendente de ustedes? Hoy por hoy Lucas Ghi no puede ser reelecto por ley”. La pregunta en Primer Plano le tocó esta vez a Guillermo Pascuero, secretario de Planificación Estratégica del Municipio de Morón.
Es un tema que forma parte de la mesa de discusión política a nivel local debido a que para el jefe comunal no hay 2027 si no se modifica la norma que impone límite de dos mandatos para ocupar cargos electivos en provincia de Buenos Aires.
“Yo creo que es algo anticipado tirar nombres. Me parece que hay que esperar el devenir de las situaciones políticas como para que se defina. Y creo también que el intendente tiene que ser un primer elector en estas situaciones. Estoy confiado que Lucas decidirá, si no es su reelección, cuál será el mejor camino”, reflexionó el dirigente.
Cabe recordar, de todos modos, que Ghi se mostró confiado en que la ley que impone límite a las reelecciones se va a modificar, tal como pretenden la mayoría de los intendentes de todos los colores políticos que se ven en una encerrona para el año que viene.
Hay voluntad del Gobierno de Axel Kicillof incluso para voltear la norma, aunque el consenso legislativo de hoy día parece complejo.
Pascuero, el hombre de tres intendentes
A lo largo de su trayectoria militante en el distrito, Pascuero fue funcionario de tres Gobiernos distintos en las últimas dos décadas: integró los equipos de Martín Sabbatella, luego los de Ramiro Tagliaferro y ahora se incorporó a los de Lucas Ghi. ¿Qué le vieron?
“Yo creo que trabajo. Siempre trabajé para para Morón desde chico, desde que empecé a militar políticamente. He trabajado lo suficientemente bien y con libertad como para generar una cantidad de políticas como fueron el Plan Estratégico en su momento, el desarrollo de asfaltos comunitarios, y las dos reconversiones lumínicas: lo que fue mercurio a sodio y de sodio a LED”, explicó el dirigente.
Ghi y Sabbatella tuvieron una historia común hasta que se pelearon y hoy por hoy están enfrentados políticamente. Tagliaferro, por el contrario, siempre se mostró en la vereda de enfrente en materia ideológica de ambos. Pascuero los unió imaginariamente: trabajó con los tres desde su origen peronista.











