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sábado, junio 15, 2024
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Profundizan la investigación sobre la mafia china en la región oeste: cayó el nexo con sicarios

Fue detenido en Santos Lugares luego de una investigación de varios meses tras la extorsión sufrida por el propietario de un supermercado de Hurlingham. En el mismo expediente ya habían sido detenidos y excarcelados un padre y sus dos hijos, mano de obra contratada para la operación mafiosa.

La justicia de Morón profundiza las investigaciones sobre cómo opera la mafia china que extorsiona a supermercadistas de la región oeste. Ahora cayó un sujeto buscado desde hacía varios meses, que está sindicado como el contratante de los sicarios que iban a los comercios a dejar las amenazas para que las víctimas paguen una cuota a cambio de supuesta protección.

Primer Plano Online confirmó con fuentes de la pesquisa que el detenido en esta ocasión está identificado como Agustín Lallana (32), domiciliado en Santos Lugares, partido de Tres de Febrero. Llevado ante la fiscal Adriana Suárez Corripio, de la Fiscalía Nº 8 de Morón, el sujeto se negó a declarar por consejo de su abogado.

Pesa sobre él la sospecha de ser el armador de los aprietes que tienen siempre como destinatarios a comerciantes de nacionalidad oriental y de haber contratado para dejar los mensajes intimidatorios a un padre y sus dos hijos que ya estuvieron detenidos en la causa.

Como se sabe, la mafia china opera por zonas y células, pero siempre la finalidad es idéntica: cobrar por la fuerza a cambio de no ser víctima de ningún delito en su contra. En esta ocasión el detenido está vinculado al hecho ocurrido el 11 de mayo de 2023 en el comercio de la calle Los Aztecas al 5000 de Villa Tesei.

Según la reconstrucción hecha por los investigadores, hasta ese domicilio llegó una banda integrada por tres sujetos armados a bordo de un Fiat Siena negro, que en su trayecto fueron captados por diversas cámaras de seguridad públicas y privadas.

Uno de los integrantes de la organización bajó del rodado y dejó una nota dirigida a los propietarios del local. Era una intimidación velada escrita en idioma mandarín, que decía: “Jefe vos estás bien, llamar al número de we chat (sic) sino te mato y no tenés más negocio”.

“Está claro que el objetivo era obtener un provecho económico ilegítimo a cambio de una supuesta protección mediante el temor”, describió una fuente que investiga este tipo de hechos desde hace ya varios años.

Con los datos del vehículo y la reconstrucción del recorrido realizado, la jueza de Garantías Laura Pinto dispuso la realización de un allanamiento en la localidad de Sarandí, partido de Avellaneda, en donde fueron detenidos Héctor Daniel Rodero (54), y sus hijos Alexis Daniel (19) y Emiliano Rodrigo (18).

“La sospecha es que son un primer eslabón de la cadena mafiosa, algo así como mano de obra contratada para apretar comerciantes a cambio de una supuesta protección y que nadie los moleste”, precisó la fuente consultada en aquel entonces por este medio.

El caso quedó caratulado como extorsión en grado de tentativa y los tres Rodero estuvieron detenidos una semana para luego ser excarcelados. Siguen ligados al proceso al que ahora se le sumó Lallana, quien es posible también continúe ese camino de recuperar la libertad.

La causa avanza en un contexto en el cual se profundizan los datos reunidos en contra de las células que operan en la región oeste. Hace un par de domingos este medio contó los 12 allanamientos simultáneos para desarticular una organización mafiosa que había amenazado a un comerciante de Ituzaingó, que debió pagar un millón de pesos tras los aprietes que recibió.

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