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lunes, enero 26, 2026
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Prisión preventiva para el asesino al volante que mató a un bombero y atropelló a otros tres en Morón

El juez de Garantías Roberto Maximiliano Carletti aceptó el pedido hecho por el fiscal Matías Rappazzo, quien le endilga a César Alejandro Cervantes (54) el crimen vial de Matías Di Paolo (33) y las lesiones gravísimas que sufrieron Micaela Quipoldor y Milagros Barrionuevo, a quienes debieron amputarles una pierna, y Mateo Heinrich, el otro herido en la brutal colisión.

La justicia dictó la prisión preventiva de César Alejandro Cervantes (54), el asesino al volante que atropelló a cuatro bomberos del cuartel de Ciudad Jardín, en Tres de Febrero, que apagaban pastizales sobre la avenida Márquez, en Morón, y causó la muerte de Matías Di Paolo (33) y lesiones gravísimas en otros tres servidores públicos.

El pedido para que siga preso fue realizado por el fiscal Matías Rappazzo, de la UFI N° 7 del Departamento Judicial Morón, quien trabaja el expediente con su secretario, Leandro Tommasone, y le enrostra al conductor los delitos de homicidio simple con dolo eventual por el fallecido y lesiones gravísimas y graves respecto de los otros tres bomberos.

El juez de Garantías Roberto Maximiliano Carletti convalidó la decisión y solicitó cupo al Servicio Penitenciario Bonaerense para que sea trasladado a un establecimiento carcelario, cosa que ya se efectivizó: se encuentra alojado en la Alcaidía Departamental de Merlo.

Cabe recordar que a Micaela Quipildor (pareja de Di Paolo) y a Milagros Barrionuevo, que formaban parte de la comitiva, debieron amputarles una pierna a cada una, mientras que Mateo Heinrich, el otro servidor embestido, sufrió múltiples fracturas y daños en el cuerpo de los que afortunadamente se recupera.

Un siniestro vial que no tiene otra explicación más que la irresponsabilidad

Cervantes estaba al mando del VW Vento la noche de la tragedia y todo indica, aunque aún no está del todo esclarecido, que intentaba pasar a una camioneta en el momento en que chocó de frente contra los bomberos: a tres los aplastó contra la carrocería del autobomba y al fallecido Di Paolo lo hizo volar por alrededor de 50 metros.

“Fue una conducta temeraria: se tendría que haber representado que, haciendo eso en una en un en una calle que no es un autódromo, puede matar a alguien”, reflexionó otra fuente con acceso al expediente. En esa frase está sustentado el dolo eventual que le endilgan al conductor, que por ahora sigue detenido y, de no hacer algún pedido de morigeración, permanecerá privado de su libertad hasta el juicio.

El contraste con el caso Luján

La misma justicia provincial adoptó dos caminos diferentes frente a un crimen vial: en Luján, el policía de la Federal Maximiliano Montepeloso no estuvo detenido ni un día después de destrozar una familia tras el siniestro que provocó al cruzarse de carril en Ruta 6 a alta velocidad y con alcohol en sangre.

En ese hecho, que terminó con la muerte de Vanesa Escalante (36) y su hija y viudo con lesiones, el juez de Garantías Luis Marcelo Giacoia rechazó el pedido hecho por la fiscal Mariana Suárez, de la UFI N° 9 del Departamento Judicial Mercedes, que había solicitado convertir la aprehensión en detención del acusado.

Para el magistrado, dejar detenido al policía por la figura legal que se le imputa es una medida que “excede los límites legales” y “resulta desproporcionada”, por lo que dispuso su “inmediata libertad” mientras continúa el proceso en su contra.

Lo único que le impuso al conductor como condición al policía fijar domicilio, que se comprometa a comparecer cada vez que sea convocado por el Juzgado y le retuvo su licencia de conducir, con lo cual no podrá manejar ningún tipo de vehículo. Además, cumplir con la obligación de abstenerse de mantener cualquier clase de contacto con las víctimas y sus familias. El efectivo, asimismo, fue pasado a disponibilidad.

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