“Seguro los interceptamos antes de cometer un hecho”. La reflexión pertenece a un investigador y refiere a la detención de tres sujetos anoche durante una recorrida preventiva de la Policía por las calles de Morón.
En rigor, fue en la intersección de Castañer y Ramella, jurisdicción de la comisaría 1ª, en donde al ver la proximidad de un patrullero el trío comenzó a correr. “Mientras se alejaban se iban descartando del armamento que portaban”, agregó el vocero consultado.
El intento de fuga les duró poco. A los pocos metros fueron reducidos por el personal policial, que además luego realizó el trayecto transitado por los sospechosos y recuperó las armas que descartaron en jardines de las viviendas.
Una pistola con 17 balas listas para disparar
Las fuentes detallaron que se trataba de una pistola Bersa Thunder calibre .9 milímetros con 17 municiones intactas en su recámara y listas para ser gatilladas; otra Bersa calibre .22 también cargada, ambas con la numeración suprimida; y la última era una réplica de pistola .9 milímetros color plateada, que es imposible distinguir de noche si es real o no.
Los detenidos fueron identificados como Dylan Hurtado (18), Carlos Morel (21) y Maximiliano Allende (23), todos domiciliados en La Matanza. La imputación formal sobre ellos es portación ilegal y tenencia de arma de guerra de forma compartida.

El fiscal Fernando Siquier Rodríguez, de la UFI N° 6 de Morón, solicitó formalmente la detención de los tres sujetos, cosa que fue convalidada por el juez de Garantías Gustavo Robles. Mientras, los investigadores revisan los antecedentes de los imputados e intentan establecer su vinculación con robos y entraderas cometidos en la zona.
Las pericias sobre el armamento incautado será clave también para el esclarecimiento: es que cada proyectil que se dispara deja un rastro, y si hay algún casquillo incautado en otras investigación rápidamente se podrá asociar. Y así no queden involucrados en otros hechos, hay tres armas menos en la calle y potenciales delitos abortados.










