La Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) presentó una denuncia formal ante la Subsecretaría de Defensa al Consumidor y Lealtad Comercial de la Nación solicitando el “retiro inmediato” del mercado argentino de un producto que se vende como pan caliente.
Se trata de un juguete conocido como ‘Squeezy Dumpling’, una figura blanda de polímero plástico con forma de gyoza presentada en recipiente tipo canasta de vaporera. Según refirió la entidad, ese objeto fue retirado de la venta al público en el Reino Unido “por contener benceno en concentración cuatro veces superior al límite legal en su capa exterior (20 mg/kg sobre un límite de 5 mg/kg)”.
Piden el retiro inmediato del mercado del Squeezy Dumplin, un juguete asociado a la leucemiahttps://t.co/tvLFp6vDvx pic.twitter.com/DKWwXIpNB5
— Primer Plano (@primerplanotv) July 28, 2026
El benceno es una sustancia cancerígena confirmada que puede absorberse a través de la piel durante la manipulación normal del juguete, sin necesidad de que el niño se lo lleve a la boca. Se asocia, principalmente, con la leucemia. La apertura de importaciones y la desregulación del mercado hacen que este tipo de mercancía se consigan cada vez más libremente en la Argentina y a precios accesibles: entre 30 mil y 40 mil pesos.
La recomendación: mirar el envase antes de comprar cualquier juguete
La presentación de la Cámara del Juguete se fundamenta en las alertas emitidas por el sistema Safety Gate de la Unión Europea (SR/02073/26) y el OPSS del Reino Unido (Recall 2606-0196), cuyas directivas en materia de seguridad de juguetes son de aplicación equivalente en Argentina conforme a la normativa vigente.
Además, en la verificación directa por parte del laboratorio de la CAIJ de que el producto comercializado en el mercado local carece de Marcado de Conformidad, datos del importador y advertencias de seguridad en castellano.
Matías Furió, presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, indicó que “estamos en las vísperas del Día del Niño el próximo domingo 16 de agosto, por lo que le pedimos a cada padre y madre que, antes de comprar cualquier juguete, miren el envase”.

“Un juguete seguro y legal tiene que tener tres cosas: los datos del importador responsable -nombre, razón social y CUIT-, todas las advertencias escritas en castellano, y el Marcado de Conformidad, que es el código QR con las siglas AR y dos tildes. Si alguno de esos tres elementos falta, no lo compren”, avisó el empresario.
Y completó: “no importa si el juguete se ve lindo, si es viral en redes o si el precio es tentador: sin esos datos, no hay nadie que responda si algo le pasa a su hijo”.













