Primer Plano Online publicó el pasado lunes un artículo para referirse a la epidemia silenciosa que atraviesa a la salud mental en la Argentina. Se trata de los suicidios, que encienden las alertas del sistema sanitario por la cantidad y a edades cada vez más tempranas.

Este mediodía, en la estación Morón, otro caso engrosará las estadísticas que se conocerán en algunas semanas a través del Boletín Epidemiológico Nacional. Se trata de la muerte de un joven aún no identificado que decidió quitarse la vida al arrojarse a las vías al paso de una formación de la línea Sarmiento.
Lo que pasó es verdaderamente estremecedor. Según pudo saber Primer Plano Online, el muchacho fallecido esperó a que pasen varios vagones, dejó sus pertenencias a un costado, tomó envión y se tiró faltando poco para que se termine la formación, que salía en dirección a Castelar.

Pero un trabajador del Municipio que cumplía labores allí intentó frenarlo al grito de “no te tires”. No pudo y quedó en shock: debió ser trasladado al Hospital Municipal por la crisis de nervios a la que estaba sometido. “No pude hacer nada”, se lamentaba ante los servicios de emergencia y la Policía que rápidamente llegaron al lugar.
El servicio ferroviario estuvo interrumpido y de a poco se va normalizando, con demoras y cancelaciones. En lo que va del año hubo 208 suicidios y 4680 intentos de quitarse la vida, que por distintos motivos fueron abortados. La mayor cantidad de casos se concentra entre los 15 y los 34 años, con tasas especialmente elevadas en el grupo más chico (15-19).










