Otra detención ciudadana, ahora en González Catán: un ladrón que robó en un comercio del rubro marroquinería terminó entregado a la Policía por vecinos del barrio que lo corrieron y señalaron la casa en la que se escondió.
El caso en sí reúne todos los condimentos del momento: el hartazgo de la población frente al delito, la crisis económica que atraviesa la actividad comercial y la falta de decoro de la delincuencia. Para graficarlo, el botín con el que se alzó el frustrado malviviente fue de 33 mil pesos y un teléfono.
El hecho ocurrió sobre la calle Simón Pérez al 4700, entre Tranway y Totoral, de la mencionada localidad de La Matanza. Allí la víctima, trabajadora del local, fue amenazada por un sujeto que se hizo pasar por cliente interesado en los productos que tenía a la venta.
En un momento determinado se acercó a la caja registradora, apoyó una mochila sobre el mostrador y le exigió la entrega del dinero. “Dame la plata o te pego un tiro”, la amedrentó. También le pidió el celular y luego obligó a la víctima a meterse en el baño para poder huir caminando del lugar.
Luego del robo, la mujer salió a la calle a gritar lo que le había pasado y un grupo de comerciantes y vecinos se solidarizaron de inmediato con ella y empezaron a correr al sujeto, que corrió por cuatro cuadras y se intentó refugiar en una vivienda de la calle Puerto Argentino al 4900, entre Manuel Gallardo y Patagonia.
Sus perseguidores en ningún momento lo perdieron de vista mientras llamaban a la Policía. Cuando el móvil llegó al lugar los justicieros le señalaron el domicilio en el que se metió: con la anuencia de la dueña de casa los uniformados detuvieron al intruso, que tenía en su poder el dinero y el teléfono de la víctima.
El fiscal Federico Medone, de la UFI Descentralizada N° 3 de Laferrere, instruye actuaciones por el delito de robo simple y violación de domicilio. El detenido fue identificado como Jeremías Emanuel Berón Alderete (34).











