En una verdadera fiesta deportiva para la comunidad, la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) llevó adelante la 6ª edición de su maratón gratuita con la participación de casi 20 mil personas que, además de realizar actividad física, festejaron el trigésimo aniversario de la creación de esa casa de altos estudios.
Con este récord de inscriptos -superando a los 13.500 que participaron el año pasado- la Maratón UNLaM se ha convertido en una de las carreras más concurridas del territorio bonaerense.
El entusiasmo, la música, el clima cálido y el cielo soleado constituyeron un combo perfecto para que el domingo fuera una fiesta. Además, de participar de la carrera, la gente se quedó a disfrutar de shows en vivo y participar de importantes sorteos.

El rector de la entidad académica, Daniel Martínez, valoró “la presencia de la familia y de la comunidad que vino al maratón proveniente de todas partes del distrito”, al tiempo que resaltó “el crecimiento de la Universidad, con fuerza, popularidad, cantidad de alumnos y la excelencia académica reconocida en la sociedad”.
En los tres circuitos disponibles (2K, 5K y 10K) se vio a muchos jóvenes amantes del running, así como también se notó con fuerza el acompañamiento de familias con niños y abuelos. La participación de personas con discapacidad, nucleados en la ONG CILSA, demostró que la sexta edición del Maratón UNLaM fue una carrera para todos.

Quienes se acercaron a disfrutar de la jornada recibieron remeras distintivas, tuvieron a su disposición puestos de hidratación y de frutas, accedieron a un circuito de kinesiología, y contaron con asistencia médica en todo momento. Como la carrera tuvo un fin solidario, se recolectaron toneladas de alimentos no perecederos que trajeron los corredores y que, luego, serán distribuidos en comedores comunitarios.
Lucía Longo, de Lomas del Mirador, se mostró orgullosa de participar por primera vez en un maratón y agradeció esta posibilidad que brinda la UNLaM, “para colaborar con los que más lo necesitan”. Por su parte, Daniel Purita, graduado de la Universidad y vecino de Ramos Mejía, agradeció “esta hermosa jornada de solidaridad que ayuda a dar una mano a los que más lo necesitan”.











