La autopsia practicada al cadáver de Graciela Martínez, la mujer hallada enterrada en su casa de Castelar norte y cuyo asesino confeso fue su hijo, confirmó cómo fue la mecánica del sangriento episodio.
La evaluación médica de los forenses ya está en manos del fiscal José María Ghessi, de la Fiscalía N° 1 de Morón. Según establecieron los profesionales intervinientes, el causal del deceso fue “shock hipovolémico por herida región cervical anterior”.
Expresado de otro modo, la apuñaló por la espalda a la altura del cuello y luego enterró su cuerpo tras realizar una excavación en el fondo de la vivienda de la calle Arrecifes al 1200 y depositar sus restos en una bolsa de consorcio.

A partir del hallazgo de sus restos, el fiscal calificó el expediente como homicidio agravado por el vínculo y espera por indagar a Ignacio Costa Martínez (25), el único imputado formal por el hecho. La pena en expectativa que tiene ese delito es prisión perpetua.
A la espera de la indagatoria del acusado
¿Por qué todavía a Costa Martínez no pudo indagarlo la justicia de Morón? Porque el joven permanece detenido en otra causa que tramita bajo las órdenes de la jueza Ángeles Mariana Gómez Maiorano, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 49 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En aquel caso le imputan la tentativa de homicidio de Carlos Costa (89), su padre, con quien había mantenido una discusión en la empresa metalúrgica del hombre mayor, ubicada en la calle Martiniano Leguizamón al 3300, en Villa Lugano. Según narró una testigo del episodio, Costa Martínez apuñaló por la espalda a su papá y huyó a bordo de una camioneta Ford EcoSport, con la que fue detenido tras una persecución por la avenida General Paz.

“Los cortes fueron en la espalda y el cuello. Parece que lo sorprendió por atrás, a traición”, detalló a Primer Plano Online una fuente de la investigación. El llamado al 911 de la mujer con el pedido de auxilio activó las alarmas policiales: fue ella quien declaró que su patrón estaba discutiendo con el hijo y que de repente el hombre terminó herido y el agresor huyó.
Cuando el personal de la Policía de la Ciudad lo detuvo le hizo saber que estaba acusado del intento de homicidio de su padre. En la comunicación del hecho a la justicia los efectivos también detallaron que la navaja retráctil encontrada en el vehículo “tenía manchas hemáticas” y que el imputado no opuso resistencia.
La confesión que permitió el hallazgo
Lo que nadie sabía hasta el momento es lo que se iba a corroborar horas después a raíz de la confesión de Costa Martínez a un amigo que lo fue a visitar a su lugar de detención. “Me mandé una cagada. Te pido que no digas nada”, fue lo que le expresó el imputado a su interlocutor, que como es lógico lo hizo saber de inmediato a las autoridades.

Se presentó en la comisaría 7ª de Castelar norte a denunciar eso que había escuchado y la Fiscalía N° 1 de Morón activó un allanamiento de urgencia en la casa, donde hallaron el cuerpo enterrado de la mujer ante la conmoción vecinal, que no sale de su asombro. Graciela, además de abogada de profesión, desempeñó funciones políticas en el Concejo Deliberante de Morón, en donde fue directora de Asuntos Legales, y también fue docente de la Universidad de Morón.
Será clave para avanzar en la investigación el testimonio del papá de Costa Martínez, quien permanece internado en el Hospital Santojanni de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. De alguna manera sus palabras podrán aportar claridad frente a un hecho que no deja de sorprender.










