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viernes, julio 19, 2024
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Nicolás Filippini, uno de los fiscales desplazados en Morón: “nunca vi algún maltrato, no lo hubiera consentido”

El funcionario judicial quedó involucrado en el escándalo que reveló ayer Primer Plano Online tras la denuncia realizada por la secretaria de la Fiscalía que integraba. “No soy el centro del conflicto”, se defendió en conversación con este medio. Un verdadero cisma interno causó la revelación de los detalles por los cuales esa dependencia fue descabezada: los ecos llegaron hasta el despacho del procurador bonaerense, Julio Conte Grand.

“Yo nunca vi algún maltrato, no lo hubiera consentido”. Nicolás Filippini, uno de los fiscales desplazados de la Fiscalía Nº 6 de Morón -que integraba junto a su colega Walter Leguisamo– se defendió públicamente de la denuncia por maltrato laboral y violencia de género presentada por G.R., ex secretaria de esa dependencia.

“Yo no soy parte de la denuncia. A mí me trasladan por una cuestión de protocolo, pero no soy el centro del conflicto”, continuó el funcionario en conversación telefónica con este medio. Como informó en su edición de ayer Primer Plano Online, la presentación realizada por la mujer derivó en la realización de un sumario interno y el descabezamiento de la mencionada Unidad Fiscal de Investigación (UFI). Los ecos del escándalo llegaron hasta el despacho del procurador bonaerense, Julio Conte Grand.

La determinación tomada por Karina Iuzzolino, titular de la Fiscalía General de Morón, se conoció luego de finalizada una relación de pareja entre el mencionado Leguisamo y G.R. Ella decidió interrumpirla porque ya no quería sostener una aventura con un hombre casado. Siguieron, de todos modos, trabajando en un mismo ámbito hasta que su superior directo comenzó con los malos tratos, a punto tal que la relación laboral se hizo “insostenible”, según las palabras esgrimidas por la víctima.

La conclusión a la que arribaron quienes conocen el escándalo desde adentro es que Leguisamo recibió presiones familiares para dejar de trabajar con la mujer. Por eso fue que, junto a Filippini, solicitaron el traslado de la funcionaria a otra dependencia bajo el argumento de una cuestión vinculada a la “reorganización del personal”. Ese pedido fue lo que hizo detonar todo. “Decidí denunciar porque no quiero que se ensucie mi legajo”, señaló G.R. a Primer Plano Online.

“DE MI PARTE JAMÁS HUBO VIOLENCIA LABORAL NI VERBAL”

El fiscal Filippini, que ayer completó su último turno como parte de la Fiscalía Nº 6, rechazó cualquier señalamiento contra su manera de conducirse. “Le puedo asegurar (consignó a Primer Plano Online), que de mi parte jamás hubo violencia laboral ni verbal. Yo tengo mis razones (para haber solicitado el traslado de G.R.), que es la que les informé a mis superiores”, argumentó.

“Yo me veo afectado hoy en mis funciones, que entiendo hacía bien, por una cuestión de protocolo, hasta tanto se resuelva algo que no tiene que ver conmigo. Las razones que yo esgrimí eran unas y las que esgrimió mi colega (Leguisamo) otras. En virtud de eso apartaron preventivamente a las dos. Incluso tengo cuestiones que me guardo para mí que, eventualmente, me pueden convertir en denunciante”, agregó en su explicación a este medio.

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Sin embargo, en conversación con el periodista de Primer Plano Online que la contactó, G.R. había apuntado también contra ese fiscal. “Cuando fueron a pedir mi traslado, Filippini inventó cosas, como que se vencieron algunos trámites en la Fiscalía y demás por culpa mía. Eso fue todo mentira. Yo expliqué todo y les pidieron que hagan el pedido por escrito. Ahí fue que inventaron eso de la incompatibilidad”, se defendió. Es decir, la funcionaria lo involucró de manera directa en el escándalo, más allá de que su relación sentimental haya sido con Leguisamo.

De ese maltrato al que apunta la mujer, que ella lo sustentó en “violencia psicológica la que ejercieron dos hombres a una mujer jerárquicamente inferior, y eso se considera violencia de género”, se desprende el sumario administrativo que enfrentan ambos fiscales, y que está en plena investigación. A esa definición es que Filippini también le salió al cruce.

“La información sumaria es distinta a lo que dice la resolución y, en mi caso, ni cerca está lejos de ser violencia de género o maltrato laboral. Que haya habido violencia de algún tipo a mí no me constaba, para nada. Y, respetando la información sumaria que están llevando adelante mis superiores, me veo involucrado en un tema en el que no tengo nada que ver”, enfatizó.

Sobre el otro funcionario implicado, Fernando Fernández, instructor de la Fiscalía, el fiscal Filippini aclaró que en su presentación para validar los dichos de G.R. “no ratificó nada en su presentación sobre mi persona”. “A Fernández yo lo tenía en bastante alta estima laboral, trabajaba bien en la Fiscalía. Pero él con la denunciante son amigos desde hace mucho tiempo”, completó.

Para finalizar, el fiscal desplazado dejó en claro que “fue el doctor Leguisamo quien pidió la desafectación de ella, y quien habló con nuestros superiores. Yo brindé mis razones, pero el pedido lo hizo él”.

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