Un gravísimo tiroteo en el interior de un complejo de monoblocks en el barrio Catonas, de Moreno, terminó con un hombre en grave estado con dos balazos en el cuerpo y cuatro personas detenidas. Parte de la secuencia fue captada por vecinos del lugar, que registraron con sus celulares el sonido de los disparos y el momento del brutal enfrentamiento.
“Fue un típico conflicto de polleras”, definió una fuente de la investigación en curso ante la consulta de Primer Plano Online. La explicación refiere a que el sujeto que está internado, identificado como Alan José Conde Vaz (quien tenía pedido de captura desde 2021 por un intento de homicidio) se aproximó a una de las unidades habitacionales del lugar en la que vive su expareja.
“Tenía un problema personal con el nuevo novio de la mujer, se presentó en el departamento en donde estaba ella con su nueva pareja y ahí comenzó la balacera”, detalló el vocero consultado. Lo cierto es que en el intercambio de proyectiles uno le impactó en el pómulo, debajo del ojo derecho, y el otro le provocó orificio de entrada y de salida por la ingle.
“Se encuentra internado en terapia intensiva. Lo operaron y lograron extraerle la bala de la cara, pero su cuadro es reservado y permanece en coma inducido”, completaron las fuentes. Todo sucedió en el edificio 914, piso 2, del populoso barrio ubicado sobre la Ruta 23.
ATRINCHERADOS
Lo cierto es que después de los tiros, la gente del lugar llamó al 911 para avisar lo que estaba ocurriendo y varios móviles de la Policía se presentaron en el lugar. Tanto el sujeto que disparó como su actual novia -la ex del herido- con otra pareja más que estaba en la vivienda decidieron atrincherarse y no acataron la orden policial de entregarse.
Permanecieron en esa condición durante casi tres horas hasta que la depusieron a raíz de que uno de ellos tenía una herida de arma de fuego en una pierna. Se entregaron luego de pedir asistencia médica, pero las cuatro personas (dos varones y dos mujeres) terminaron aprehendidas.
En el lugar, las fuentes consignaron que secuestraron una pistola calibre .22; 38 municiones de ese calibre y otras 62 de calibre .9 milímetros (100 balas en total, un arsenal); 4 vainas servidas de calibre .9 milímetros; un cargador de .9 milímetros marca Bersa; una balanza de precisión; 50 dosis de cocaína por 102 gramos en total; tres piedras de esa sustancia por 75 gramos; y cuatro frascos mermelada con flores de marihuana.
El fiscal Federico Soñora, de la UFI Nº 4 del Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez, y su secretario Martín Borgnia, trabajaron en el lugar para supervisar el levantamiento de evidencias.
En principio a los dos varones les imputa el homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa y la tenencia ilegal de armas, mientras que a las mujeres la tenencia ilegal de estupefacientes con fines de comercialización.








