En un hecho de “inusitada violencia”, la Policía Federal detuvo esta madrugada a cinco personas acusadas de integrar una banda que secuestró, mantuvo cautivo por tres días y torturó a un joven al que acusaron de quedarse con droga en Moreno. Entre otras heridas de consideración, a la víctima le cortaron el dedo meñique con una amoladora.
Según logró reconstruir Primer Plano Online, la historia se inició el pasado 12 de febrero, cuando durante la madrugada el joven torturado fue interceptado por la banda. “Lo amenazaron con armas de fuego, con la que además lo golpearon en la cabeza en las costillas”, precisó un investigador. Una vez reducido lo trasladaron hasta un predio conocido como ‘La Tranquera’, encapuchado, maniatado y con los ojos vendados. El lugar es próximo a la Base Aérea de Moreno.
“En los accesos a ese lugar, que era uno de los bunkers de la banda, había colocado un tronco sobre una silla para impedir que ingresen los autos a la zona”, describió el vocero. Allí la víctima estuvo cautiva por tres días, atado de pies y manos a una silla. “Fue golpeado en reiteradas ocasiones”, agregó la fuente. La ira contra el joven fue por un motivo: lo acusaron de haberse quedado con droga de una banda de narco menudeo que operaba en la zona.

Al segundo día de cautiverio le realizaron un tatuaje “deshonroso” en su cuerpo, le escribieron la frase “no robarás” y le amputaron el dedo meñique de la mano derecha utilizando una amoladora. Al día siguiente, una vez que consideraron que estaba terminado el “castigo”, lo trasladaron en auto hasta las inmediaciones del hospital de Emergencias Domingo Angio, de José C. Paz, donde la víctima ingresó en un estado delicado.
Horas más tarde, el hermano del joven secuestrado y torturado recibió un llamado en su celular personal. “Tu hermano me debe plata”, le pronunció de manera intimidante. El arribo del muchacho al nosocomio y la comunicación que recibió su familiar pusieron de inmediato a la justicia a trabajar en el caso.
Para recabar los elementos para avanzar con la causa, el fiscal Soñora convocó a la División Homicidios de Policía Federal, que contó con la colaboración de la Secretaria de Justicia y Derechos Humanos del Municipio de Moreno, desde donde aportaron cámaras de seguridad para reconstruir el recorrido hecho por los secuestradores.

Con esos datos, el Juzgado de Garantías N°3 del Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez, a cargo de la jueza María Celina Ardohain, ordenó la realización de cuatro allanamientos simultáneos en domicilios que eran, en rigor, bunkers de drogas de la banda narco. Allí hubo cinco detenciones: tres varones que estaban armados al momento de la llegada del personal policial y dos mujeres.
En las viviendas allanadas los investigadores secuestraron una pistola calibre .9 milímetros con cargador y 9 municiones; otra calibre .45; 144 bolsas tipo ‘bagallitos’ de marihuana; 615 bolsas con papeles de cocaína; una máquina para realizar tatuajes, que es la presuntamente utilizada para lastimar a la víctima; y una amoladora con la que se sospecha lo amputaron.
Fuentes judiciales informaron a Primer Plano Online que hay una mujer que se mantiene prófuga y que está sindicada como integrante de la organización narco. Además, desde la Fiscalía General Departamental, a cargo de Lucas Oyhanarte, anticiparon que la investigación continúa con la División de Búsqueda de Prófugos de la Policía Federal y la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR) de la Nación.










