“Hay un montón de autos que entran a ese domicilio y no salen más”. Una denuncia vecinal, acompañada por fotografías y filmaciones, permitió que la justicia avance y consiga desmantelar un desarmadero clandestino en Castelar sur, en donde se acopiaban distintos tipos de vehículos para desguace, cuyas partes eran comercializadas por redes sociales.
El procedimiento fue realizado esta mañana por personal policial con supervisión del fiscal Hugo Ravizzini, de la UFI Nº 7 de Morón. En principio la causa fue caratulada como averiguación de ilícito, aunque el hallazgo permitirá esclarecer varios hechos en paralelo debido a que el material incautado es fruto de delitos previos. Por eso ya viró a encubrimiento agravado por habitualidad.
Según logró reconstruir Primer Plano Online, hasta el momento lograron secuestrar autopartes de al menos cinco autos con pedido de secuestro por haber sido robados. “Pero hay muchas más autopartes a las que les borran el número de chasis o directamente no los tienen y hay que establecer el origen”, precisaron fuentes de la investigación.
Dos aprehensiones y una investigación que sigue
En el lugar fue aprehendido el propietario del inmueble: Néstor Luis L. (45), ciudadano uruguayo, y su hija Abigail L. (19), quienes serán indagados por la justicia en el transcurso de la tarde. Según la denuncia inicial el hombre desguazaba los vehículos y la joven ofrecía las partes por plataformas digitales.
Además de las puertas, paragolpes, butacas, guardabarros, volantes, frentes de tableros, tubos de gas y partes de motores, en el interior de la vivienda también incautaron estéreos y ópticas escondidas dentro de una bolsa de nylon negra. También en el domicilio ubicaron herramientas de todo tipo para el desmantelamiento de vehículos.
Lo que la justicia intenta establecer ahora es si ese lugar era parte activa de una organización dedicada al delito automotor. Es decir, si el propietario salía a robar o si era la terminal en la que descartaban los rodados para luego obtener un lucro de la comercialización. Como sea, la investigación no está terminada.










