La vuelta de la reelección indefinida de intendentes, legisladores provinciales, concejales y consejeros escolares es un tema que no forma parte de la agenda de la sociedad, pero sí de la política. Y cada día un poco más, con el avance del calendario y el año electoral en ciernes.
“Para mí es un tema que es para discutir, que hay que pensarlo”, explicó la senadora provincial Mónica Macha, integrante del bloque Fuerza Patria en la Cámara Alta bonaerense. Se trata de una bancada que tiene mayoría propia en el recinto (24 escaños sobre 46), aunque lejos está de contar con un discurso interno armonizado y una posición unívoca.
Hay tres posturas bien marcadas en el peronismo provincial: el espacio que responde al gobernador Axel Kicillof (Movimiento Derecho al Futuro) abiertamente ya reconoció que quiere derogar la ley que pone límite de dos mandatos a la continuidad en cargos electivos; el Frente Renovador de Sergio Massa que rechaza cualquier modificación a la norma votada en 2016; en el medio el kirchnerismo, que públicamente no se juega ni por una postura ni por la otra.
Coyuntura política y urgencias electorales
“Lo estamos discutiendo”, señaló Macha sobre el tema en diálogo con Adrián Noriega y Norman Díaz en el programa Primer Plano por canal Somos, de Flow. Como sea, la balanza lejos está de inclinarse para que los intendentes vayan por un nuevo mandato: sin el oficialismo abroquelado hacen falta votos de la oposición. Y hasta ahora nadie opinó en favor de tocar la norma.
“Para nosotros hay un punto central: que quede tan ligado a una interna como a una necesidad me parece que no es bueno. O sea: si nosotros queremos discutir si esas reelecciones pueden ser indefinidas tanto para intendentes como para legisladores, no debería estar con el termómetro de esta coyuntura política”, subrayó la senadora.
La dirigente oriunda de Morón, de todos modos, ve con buenos ojos que una salida posible a la encerrona del propio oficialismo sea dotar a los Concejos Deliberantes de cada distrito de la herramienta, a través de una reforma a la Ley Orgánica de las Municipalidades, para que en cada uno de los 135 distritos sea su propio pueblo el que lo determine.
Y hasta dejó una última posibilidad latente: que no cuente el actual período y se compute desde 2027 en adelante, como ya pasó en 2022, cuando quedó afuera del cálculo el mandato 2015-2019. Es decir, la ley se votó en 2016 y nunca una legislación puede ser retroactiva, siempre es hacia adelante. La excusa formal sería que la verdadera entrada en vigor de la norma sería el año que viene, cuando ya se cumplieron los dos mandatos de quienes asumieron en 2019.














