La senadora provincial Mónica Macha (Fuerza Patria) salió a ponderar la postulación de Martín Sabbatella para volver a ser intendente de Morón a 18 años de haber dejado el cargo, allá por 2009, cuando asumió como diputado nacional.
Lo hizo en un contexto en donde la interna del oficialismo a nivel local no da tregua, con el actual jefe comunal, Lucas Ghi, imposibilitado de ir por un nuevo mandato si no se reforma la ley que impone límites a las reelecciones, y luego de la confirmación hecha la semana pasada de que el ministro de Transporte y líder del Frente Renovador, Martín Marinucci, también lanzó su carrera por el distrito.
“Nuestro espacio político, el kirchnerismo, define que la candidatura sea la de Martín Sabbatella. Creemos que claramente necesitamos darle una vuelta a la gestión y recuperar el rumbo que Morón ha tenido en otros momentos. Martín está caminando el distrito permanentemente y ahí hay algo que es interesante: el registro en la población, no los más jóvenes que no lo conocen, pero sí en aquellas personas que vivieron el proceso de esos 10 años de él como intendente”, manifestó Macha en conversación con Adrián Noriega y Norman Díaz.
Durante la charla con el programa Primer Plano por canal Somos, de Flow, la legisladora planteó que “esa memoria, que es de otro momento histórico y social, donde las demandas no necesariamente son las mismas y hay otras herramientas, Martín tiene para para plantear su capacidad transformadora, esa instancia participativa de transparencia, de derechos humanos, de justicia social y de todo el proceso cultural”. “También la eficiencia en términos económicos, o sea, de un Municipio que puede invertir y gastar bien en lo que la población necesita”, agregó.
Un oficialismo en crisis
El diálogo con el Gobierno municipal está roto y no tiene perspectiva de ser dado vuelta ese esquema en el corto plazo. Con el Frente Renovador la situación es más amable, aunque posicionamientos públicos de las últimas semanas (como la votación en el Consejo Escolar para cambiar el secretario del cuerpo) también dejaron rispideces abiertas. Como sea, la crisis del oficialismo no tiene un horizonte de paz.
Para Macha, “con Martín a la cabeza hay un montón de compañeros y compañeras que tienen un deseo profundo de gestionar y de estar pensando qué es lo mejor para recuperar ese lugar de autoestima, de orgullo de ser de Morón”.
Y aclaró que el apellido Sabbatella “no es el pasado” en la política local. “Es una persona que siempre siguió activa y que todas las cosas que gestionó lo hizo con mucha eficacia. El punto es cómo se puede escuchar las demandas de la población: eso es lo que te da la actualidad y lo que permite pensarte en presente”, concluyó.














