La cabeza de un hombre de entre 30 y 40 años, morocho, con pelo rizado y de muerte reciente apareció ayer en una montaña de bolsas de basura acumuladas sobre la calle Buenos Aires al 3500, entre José Ignacio Rucci y Boquerón de Ciudadela. De inmediato la justicia puso en marcha la investigación para intentar determinar de quién se trata y qué pudo haber pasado.
El macabro hallazgo, de que no hay antecedentes en la región, suma misterio con el paso de las horas: fuentes policiales confirmaron a Primer Plano Online que no había paraderos (es decir, denuncias de personas buscadas) y, hasta el momento, no se observa nada en las cámaras de seguridad que se revisaron durante la jornada de ayer lunes.
Misterio por el macabro hallazgo de una cabeza humana en Ciudadelahttps://t.co/hbDKW3XTNb pic.twitter.com/d0bgP8q7W3
— Primer Plano (@primerplanotv) March 18, 2025
De hecho, un video que trascendió -y al que tuvo acceso este medio- está descartado que tenga que ver con el hecho: es la filmación en que dos jóvenes en moto se detienen en esa intersección, uno se baja caminando y el otro se queda arriba del rodado para luego dar la vuelta y alejarse en sentido contrario.
Fue sospechoso inicialmente, pero luego los investigadores confirmaron que no tiene vinculación, al menos por ahora.
El hallazgo de una cabeza humana que puso en alerta a las autoridades
“Algo tan macabro no es de todos los días. Se sospecha que el muerto es extranjero, latinoamericano. Pero por ahora no hay mucha más data”, reflexionaron desde el Municipio de Tres de Febrero. Todos los dispositivos tecnológicos de la comuna están a disposición de la fiscal Melisa Di Giorgio, de la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) N°3 de San Martín, a cargo de la causa.
Quienes llamaron al 911 fueron una mujer y un hombre que transitaban por la zona caminando y notaron un bolso oscuro y “en buen estado” entre los residuos que, naturalmente, les llamó la atención. Al revisarlo, descubrieron los restos humanos. En medio de la conmoción, dieron aviso a la central de emergencias, que instrumentó el protocolo de rigor.
La cabeza fue trasladada a la morgue judicial para intentar detectar si posee tatuajes, cicatrices o cualquier otro rasgo distintivo que facilite su identificación. Mientras, cruzan datos con otros Departamentos Judiciales para cotejar paraderos activos. Como sea, el descubrimiento de un cuerpo desmembrado puso en alerta a las autoridades.











