La justicia investiga como un posible femicidio la muerte de una mujer que llegó baleada en la sien al hospital Materno Infantil de Pontevedra, en Merlo, y murió a poco de ingresar.
La víctima fatal fue identificada como Florencia Nerea Cabrera (27), y por el caso quedó detenido el sujeto que la trasladó hasta el nosocomio, Fernando Speziale (31). En principio enfrenta cargos por homicidio agravado y está bajo investigación de la Fiscalía Nº 11 de Morón, especializada en Violencia de Género.
El hecho se descubrió a raíz de la llegada del joven con la mujer al mencionado centro de salud. Visiblemente nervioso, el imputado indicó que estaban en su domicilio de la calle Timbúes al 1500 “tomando bebidas alcohólicas y fumando marihuana”, según describieron a Primer Plano Online fuentes de la pesquisa.
En esas circunstancias, fue la chica quien le quitó un arma que él tenía en la propiedad y “se disparó en la cabeza”, señaló el acusado. Es por eso que optó por trasladarla de inmediato a bordo de su auto en busca de atención médica. Por protocolo de intervención, los médicos que recibieron a la baleada notificaron a la Policía, y una comitiva de la comisaría 5ª se presentó en el lugar.
Las pericias judiciales que cambiaron el rumbo de la investigación
A poco de ingresar al hospital los médicos confirmaron el deceso de Cabrera y la investigación se profundizó de inmediato cuando la justicia ordenó una requisa en el domicilio para constatar, en principio, los dichos de Speziale.
Y el giro fue abrupto: en el lugar había, según detallaron los voceros consultados, “manchas de sangre en las paredes y vidrios rotos”, lo que configuraron “signos claros de violencia”.
Además, la Policía Científica incautó dos vainas servidas de calibre .9 milímetros y una pistola Bersa de ese calibre que tenía pedido de secuestro activo por haber sido hurtada en 2022 en La Plata a una oficial de Policía.
Y otro dato no menor: la autopsia confirmó que la mujer presentaba, además de un orificio de entrada por el lado derecho de la sien y de salida por el izquierdo, un corte en el arco superior de la ceja derecha que, en principio, fue hecho cuando estaba con vida.
Con esos elementos, la fiscal Marina Rueda solicitó al Juzgado de Garantías la detención de Speziale, a quien también le realizaron un dermotest para constatar si había restos de pólvora en sus manos. Esos resultados todavía no están.
El imputado, asimismo, posee antecedentes penales y, en la actualidad, estaba firmando en el Patronato de Liberados tras el cumplimiento de una condena luego de haber sido denunciado por amenazas agravadas en 2018 por un vecino y por un robo agravado.








