La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) emitió una serie de alertas ante la llegada de una ola de calor extremo, tal como anuncia hace ya varios días el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), con temperaturas que rondarán los 40 grados en los próximos días.
En un documento elaborado por especialistas, la entidad insistió sobre los cuidados generales a tener en cuenta durante el verano, y advirtió que el agotamiento por calor es un estadio previo al golpe de calor. “Reconocerlo es clave para prevenir una situación más grave”, enfatizaron desde las SAP.
¿Qué hacer ante una persona con agotamiento por calor? A los lactantes ofrecer el pecho o fórmula láctea con más frecuencia y en los más grandes ofrecer agua. Trasladarlo a un lugar fresco y ventilado, si es posible con aire acondicionado. Desvestirlo (exponer el cuerpo a un ambiente fresco). Mojar todo el cuerpo con agua fresca. Favorecer el reposo físico y el descanso y consultar a su pediatra o a un Centro de Salud.
Por otro lado, el golpe de calor es una situación grave donde la temperatura del cuerpo se eleva y puede llegar hasta los 40°C o más (medida con termómetro digital en la axila). Los síntomas son: piel roja, caliente y seca (se agota la transpiración); respiración y frecuencia cardíaca acelerada; dolor de cabeza; alteración de la conciencia, aparición de vértigo, mareo, desorientación, delirios, confusión o pérdida de conocimiento y convulsiones.
¿Qué hacer ante un golpe de calor?
La SAP recomienda acudir de manera inmediata al servicio de emergencias o al Centro de Salud más cercano. Mientras eso ocurre, llevar al niño, niña o adolescente a un lugar fresco y ventilado, si es posible con aire acondicionado en frío, quitarle la ropa y enfriarlo rápidamente, mojando con agua fría todo el cuerpo y darle de beber agua fresca si está consciente.

¿Quiénes son los más vulnerables? Las SAP señaló que son menores de 5 años, pero particularmente más expuesta está la franja etaria de menos de un año de vida. También infantes con enfermedades crónicas como cardíacas, renales, neurológicas y otras, o aquellos que presentan fiebre por otra causa, vómitos y/o diarrea; quienes presentan malnutrición, ya sea por exceso o déficit de peso, y los que tienen la piel quemada por el sol.
Para evitar la deshidratación, la recomendación es tomar más líquido del habitual (8 vasos de agua segura a diario); consumir agua con las comidas y evitar el consumo de bebidas azucaradas y alcohol. Dato importante: el agua segura es aquella que por su condición y tratamiento no contiene gérmenes ni sustancias tóxicas que puedan afectar la salud de las personas. El uso de agua segura ayuda a prevenir enfermedades diarreicas y el síndrome urémico hemolítico.
Como medidas para prevenir el golpe de calor se aconseja la NO exposición en menores de 1 año y evitar la exposición en horas de más calor, entre las 10 y las 16; realizar actividad física en las horas de menos calor; utilizar ropa fresca, suelta, liviana y de colores claros; usar gorro o pañuelo para cubrir la cabeza; llevar siempre una botella de agua para hidratarse periódicamente sin esperar a tener sed; tomar abundante agua antes, durante y después del ejercicio y no utilizar otras bebidas para hidratarse.
En el caso de bebés menores de 6 meses que se alimentan exclusivamente con leche materna, deben tomar más seguido del pecho, no hace falta darles agua aparte, ya que eso puede ser perjudicial. Con la leche de su madre estarán ya bien hidratados.










