El diputado nacional y presidente del Partido Justicialista (PJ) bonaerense, Máximo Kirchner, fue el orador central del acto que la agrupación La Cámpora realizó en el club Atenas, de La Plata, en donde como mensaje central, más allá de los lógicos dardos al Gobierno de Javier Milei y hacia la interna del peronismo, lanzó la idea de “construir desde abajo” para intentar recuperar el poder.
“Vamos a salir adelante. La vamos a pelear. Vamos a construir una esperanza realmente desde el pie. Hay que construir desde abajo, desde el pie. Acuerdo por arriba, ya está. Hicimos la prueba y nos salió mal. El acuerdo lo construye el pueblo”, exclamó.
Con el lema “Armar de Nuevo” recubriendo el cuadrilátero, el dirigente exigió que el peronismo se diga a sí mismo ‘basta de Sciolis’, en alusión al actual secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, que se sumó a la administración libertaria. Kirchner lo calificó como parte de los dirigentes “que se dan vuelta como una media”.
A lo largo de su discurso, Máximo Kirchner fue soltando varias indirectas hacia el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, con quien se encuentra enemistado. Desde el entorno del mandatario acusan a la agrupación La Cámpora por entorpecimiento de la gestión. En rigor, la pelea de fondo está dada por la conducción del espacio, en manos de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
“Yo siempre te voy a seguir, no me importa lo que digan,y si querés otra canción, vení, te presto la mía”, recitaba la última estrofa de la canción, en referencia a las “nuevas canciones” y “melodías” que había profetizado Kicillof para la reorganización del peronismo. Por eso Máximo Kirchner también apuntó: “nadie se puede ofender y ver dónde un complot donde sólo hay ideas”.
En este marco, dijo que está de moda “ponerse como víctima”, y lo ejemplificó con la decisión de su propia madre, que “decidió no victimizarse en 2011” cuando aceptó el desafío de ir por la reelección pese a haber perdido a su marido Néstor Kirchner unos meses antes.
“¿Cómo puede ser que alguien piense que nosotros queremos obstaculizar a alguien con todo lo que laburamos para que el asilo bonaerense le vaya mejor? Esta es la pregunta que muchas veces me hago. El debate sí, boludeces no”, sentenció.










