“Lo jugamos como una final”: éxtasis de Walter Otta tras golear al puntero y la curiosa mirada del DT de Ferro

“Demostramos que estamos vivos y que vamos a pelear hasta el final”, manifestó el entrenador del Deportivo Morón después de aplastar a su rival de turno y acortar distancias en la cima del torneo. Su colega visitante y una particular definición: “hay que aprender de cuando el rival te gana no por fútbol sino por errores nuestros”.

Walter Otta estaba feliz como pocas veces se lo vio. Terminaba de ver una demostración de jerarquía de su equipo que lo dejó al borde del éxtasis: había goleado 4 a 0 a Ferro en el Francisco Urbano y sacaba pecho por sus muchachos. “Lo jugamos como una final”, fue lo primero que manifestó a la salida de los vestuarios.

En la vereda de enfrente, Juan Manuel Sara, orientador táctico de la sensación de la Primera Nacional, que llegó al Francisco Urbano con el antecedente de haber cosechado 31 de los últimos 33 puntos en disputa, lo que se traduce en 10 victorias y un empate. “Hay que aprender de cuando el rival te gana no por fútbol sino por errores nuestros”, manifestó. Rara definición luego de semejante paliza.

Lo que se vio ayer fue la mejor demostración del local y una pésima performance visitante. Ferro no venía jugando de esta manera, sino es imposible de sostener la racha que hilvanó: se encontró con un plantel que lo borró de la cancha y lo tomó del cuello desde el minuto cero. A veces no es necesario que un arquero sea figura para comprobar quién manda.

Mauro Burruchaga manejó el juego a su antojo, con dos jugadores a sus costados que no pararon un segundo de correr: Contreras y Kubiszyn. Fagundez todo lo que tocó lo convirtió en oro y Levato y Esquivel acompañaron con su aporte. Desde el fondo, el mariscal Franco Vázquez se hizo amo y señor y Livera en cada pelota parada anunciaba una situación de peligro. Y de los 4 goles, sólo el primero es atribuible a un blooper de la visita: el resto fueron todos gritos fruto de la elaboración.

Otta: “demostramos que estamos vivos”

En declaraciones publicadas por el sitio ‘Morón una pasión’, el técnico local se mostró “muy contento” por la contundencia de sus muchachos, a los que felicitó tras el triunfo. “Sabíamos que teníamos un equipo bueno enfrente y necesitábamos dar nuestra mejor versión. Lo hicimos, demostramos que estamos vivos y que vamos a pelear hasta el final”, enfatizó.

“Ha sido una gran victoria ante un gran rival. Los superamos bien en todas las líneas y más allá de las expulsiones, donde ya estábamos 3 a 0 arriba y habíamos pegado un tiro en el palo. Esto sigue, falta muchísimo. Acortamos una brecha importante pero hay que pensar en lo que viene y seguir ganando”, agregó el DT.

Los tres partidos sin ganar que atravesó su equipo complicó sus aspiraciones, pero ayer puso blanco sobre negro y le mostró al torneo que no está dispuesto a bajar los brazos. Y, una vez más, que no se casa con nadie: sentó en el banco a tres pesos pesados del plantel como Salvá, Olivares y Bíttolo, además de Toloza, segundo goleador de la temporada.

“Todos los equipos a lo largo del año tienen bajones. Nosotros lo tuvimos, nos costó y ahora hay que sumar una racha positiva. El que menos ventaja de hasta el final será el que termine peleando”, concluyó, no sin antes reconocer que la suspensión del partido del lunes pasado con Central Norte en Salta lo favoreció: “con un viaje en micro de 20 horas de ida y otro tanto de vuelta hubiera sido tener la energía que hoy tuvimos”.

Juan Manuel Sara: “salió todo mal”

En declaraciones publicadas por el sitio ‘El Show de Ferro’, el entrenador del conjunto de Caballito hizo una curiosa lectura del partido. “Salió todo mal. No había pasado nada en el partido y nos hicimos goles solos. En el primer tiempo no hubo una situación de gol: fueron jugadas con varios errores. Una muy mala tarde contra un rival que sabemos que por algo está donde está”, sentenció.

“Fue un partido muy malo del cual todos tenemos que hacer autocrítica para que nos fortalezca. De todos modos, hasta el primer gol no habían llegado nunca. Nosotros tampoco: era un partido disputado. Pero hay que aprender de cuando el rival te gana no por fútbol sino por errores nuestros”, dejó escapar a modo de definición.

Quizá es una postura pública para proteger a sus muchachos, y desde ese lugar se entiende, pero no desde el análisis fino de lo que fue una derrota aplastante de su equipo. Morón lo pasó por arriba por actitud, juego, decisión y convicción. Y Ferro no logró mostrar absolutamente nada de esas virtudes que lo llevaron a la cima. Ahí radicó la principal clave de la goleada.

Lo más visto

Artículos destacados

¿Lo leíste?

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img