Una vecina de Laferrere está internada con heridas de consideración luego de ser atacada salvajemente por su expareja, un sujeto con el que mantuvo relación durante un año y medio que había interrumpido una semana antes a raíz de hechos previos de violencia y hasta amenazas.
Carolina Silvana Barrionuevo (45), conocida en el barrio y en su trabajo como ‘Vivi’, fue víctima de un intento de femicidio perpetrado por Juan Pablo Ferreira Colman, ciudadano paraguayo dedicado a la construcción. Según le contó el hijo de la mujer atacada a Primer Plano Online, “ella ya venía recibiendo amenazas de parte de él, diciendo que la iba a matar a ella y a su hijo menor”.

Pero en la madrugada del domingo pasado, mientras ella estaba conversando con un vecino y una vecina, el agresor “se acercó y comenzó a insultarla diciéndole un montón de cosas”. “Entró al patio de mí casa, la amenazó y nuestro vecino se quedó porque vio lo que pasaba. Mi madre lo convenció de irse y le cerró el portón, pero al rato volvió. Ella abrió, siguió la discusión y ahí el tipo sacó una cuchilla y le dio un puntazo en la oreja”, narró el hijo de Barrionuevo.
En esas circunstancias, el violento tiró al piso a la víctima y la pateó en la cara, en la cabeza y el abdomen hasta dejarla inconsciente y hacerla convulsionar. Desde entonces Carolina está internada en un hospital que por temor su familia prefiere que no trascienda cuál es. “La tienen medicada con morfina por los dolores. Si bien se encuentra mejor, tiene un corte importante en la oreja, hematomas en todo el cuerpo y su ojo izquierdo en estado crítico”, precisó su hijo.
Según narró el muchacho en la conversación con este medio, el acusado era “muy controlador” de los movimientos de su madre, que estaba “muy manipulada”, como suele ocurrir con el círculo de violencia de género que atraviesan las víctimas.
“No la dejaba ir al gimnasio. Las amigas de mi mamá me mandaron mensajes diciendo que ella había dejado porque el tipo era celoso y la amenazaba. Tampoco la dejaba ir a la iglesia y la última vez que fue la golpeó, pero ella no presentaba nunca una denuncia”, reveló.
Lo cierto es que después de encontrar a su mamá en semejante estado en su propia casa, fue su propio hijo quien hizo público el caso por redes sociales y también ante la Policía. Desde entonces también se ocupó de mostrar su rostro y pedir que si alguien lo veía llame al 911 para evitar que se escape.
De ese modo, ayer lunes al mediodía fueron los propios vecinos del sujeto quienes lo observaron saliendo de una vivienda ubicada en la intersección las calles Concejal Gómez y Colegiales, en la mencionada localidad matancera, e impidieron que se suba a un auto que lo aguardaba. Al grito de “cobarde hijo de puta”, entre otros insultos, se aseguraron que un patrullero lo traslade a la seccional para que quede a disposición de la justicia.
Ahora Ferreira Colman espera ser indagado por la fiscal Pamela Piatelli, de la Fiscalía Nº 3 de La Matanza, especializada en Conflictos Sociales, bajo la acusación primaria de lesiones agravadas y amenazas en contexto de violencia de género, que podría agravarse según el testimonio de la víctima.










