Múltiples complicaciones para poder viajar es un denominador común de este jueves 10 de abril, día del tercer paro nacional convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) contra el Gobierno de Javier Milei.
Un caso testigo fue el que se observó minutos antes de las 8 en la pantalla del canal Todo Noticias (TN), con la transmisión en vivo desde la estación de Merlo, en donde una joven manifestó haberse enterado hacía minutos de la medida de fuerza cuando llegó a la terminal ferroviaria y la encontró cerrada.
“Me acabo de enterar que hay paro. Yo voy a Morón y es un lío, se me va a hacer más largo el viaje”, explicó la chica, haciendo gala de su desconocimiento de la decisión sindical. Y repudiándola también: “te complican el día, no piensan en el laburante. Hay mucha gente que no va a poder ir a trabajar”, cuestionó.
Es apenas un caso que grafica el espíritu de mucha gente que hubiera preferido asistir a su lugar de empleo en vez de quedarse en su casa para perder, por ejemplo, el presentismo, que en muchas empresas es un diferencial de la paga mensual.
Traslados en grupo, el costo de viajar y el contrapunto de la CGT y el Gobierno
Hay quienes incluso optaron por trasladarse en transportes no habilitados (los famosos micros truchos) o que pudieron juntarse entre tres o cuatro y tomar un vehículo de alquiler. El viaje promedio desde Merlo y Morón hasta Liniers, por caso, oscila hoy entre los 15 y los 18 mil pesos.
En conferencia de prensa, uno de los secretarios generales de la CGT, Héctor Daer, explicó que el paro busca “exigir la libertad para negociar paritarias libres y acuerdos homologados, el aumento y actualización del bono para jubilados, y la revisión de las asignaciones familiares”.
🔵 LOS TRABAJADORES PARAMOS
— CGT (@cgtoficialok) April 8, 2025
🇦🇷 Paramos ante una desigualdad social intolerable y un gobierno que no atiende nuestros reclamos
💪🏼 Paramos para exigir mejores ingresos y una calidad de vida digna para todas y todos#ParoGeneral pic.twitter.com/VwLYDU7iN7
Por eso la mayoría de los gremios adhirió a la medida de fuerza y hoy no trabajará. Sin embargo, la Unión Tranviarios del Automotor (UTA) no se sumó por estar en medio de una negociación paritaria con el sector empresario por la cual el Gobierno dictó la conciliación obligatoria. Al haber colectivos circulando por las calles, el paro está debilitado.
El Gobierno nacional, por su parte, volvió a apelar a recursos ya conocidos para cuestionar el accionar sindical. A través de las pantallas y los altoparlantes de las distintas estaciones de trenes, emitió un mensaje en el que se leía: “ataque a la República. La casta sindical atenta contra millones de argentinos que quieren trabajar. Si te extorsionan o te obligan a parar denuncia al 134”.










