El Partido Justicialista bonaerense se debate por estas horas entre continuidad o cambio. ¿Sigue Máximo Kirchner al frente de la estructura partidaria? ¿Logra el gobernador Axel Kicillof que el sello le responda colocando a alguien de su riñón político como Verónica Magario? Como sea, lejos de ser un verano de reposo, es una temporada de rosca de alta intensidad.
Hasta el momento lo único definido es la fecha de la elección, que no se sabe si tendrá competencia o lista única: es el 15 de marzo. Sin embargo, hay otra cruz en el calendario no menos determinante: es el 8 de febrero, día hasta el cual se pueden presentar candidaturas que luego serán analizadas por la Junta Electoral. Esa jornada se sabrá si hay competencia por el cargo o si se impone la unidad.
Ahora bien: ¿cómo juegan los intendentes de la región oeste frente a este panorama? La división es clara entre quienes apuestan por que el hijo de la expresidenta siga en el cargo y aquellos que pretenden patear el tablero y tomar las riendas del principal partido político en la provincia. Y hay otra cosa que queda claro: el peronismo provincial está muy lejos de ofrecer un candidato que represente la renovación y frescura para el espacio.
Está claro que después de la elección del pasado 7 de septiembre, cuando arrasaron en sus distritos, los jefes comunales tienen otro peso en la toma de decisiones. Y que su voz será trascendente en lo que finalmente ocurra.
La división entre intendentes de la región oeste
Para trazar una línea imaginaria entre ambas tribus en pugna, quienes apoyan que Máximo Kirchner siga al mando del PJ están Damián Selci, de Hurlingham; Gustavo Menéndez, de Merlo; y Leonardo Nardini, de Malvinas Argentinas. Un tanto crítica y con ganas de dar pelea aparece Mariel Fernández, de Moreno, actualmente vicepresidenta segunda del partido, aunque en caso de no poder competir todo indica que acompañará al líder de La Cámpora.
Magario, por su parte, ostenta en la actualidad el cargo de vicepresidenta primera y cuenta con el aval de Fernando Espinoza (La Matanza), Pablo Descalzo (Ituzaingó), Lucas Ghi (Morón) y Fernando Moreira, de San Martín. En rigor, son los mandatarios alineados con el Movimiento Derecho al Futuro del gobernador Kicillof. En síntesis, la batalla de fondo sigue siendo entre kirchnerismo y kicillofismo.
Hay una posibilidad que nadie se anima a descartar, y que ya supo funcionar en ese mismo ámbito antes del desembarco de Máximo Kirchner: presidencias rotativas. Así, por caso, intercambiaron en cargo entre Fernando Gray (Esteban Echeverría) y Gustavo Menéndez (Merlo) entre 2017 y 2021. Así también sucede con la presidencia de la Cámara de Diputados, que se reparten entre Alejandro Dichiara (kirchnerismo) y Alexis Guerrera (del Frente Renovador de Sergio Massa).








