Un hecho policial puso en alarma a vecinos del barrio General San Martín de Ituzaingó. Es que la tranquilidad de una tarde de verano se vio interrumpida por un procedimiento policial de urgencia para detener a un sujeto señalado por intentar robar una escalera en cercanías del Carrefour de Ratti.
Tal como se observa en la filmación a la que accedió Primer Plano Online, el momento más tenso se dio frente a un domicilio de la calle Pérez Quintana al 1800, entre Herzl y Arequipa. Los uniformados alcanzaron al sospechoso, que caminaba por la vereda con un short rojo y un buzo azul, y le dieron la voz de alto mientras lo apuntaban con sus armas reglamentarias.
Sin embargo, el sujeto corrió unos metros, trepó una reja perimetral y subió por una pared lateral para terminar en el techo, sobre las tejas. Miraba a los uniformados y señalaba a los agentes, pero no se detenía ni se entregada. “Bajá de ahí o te tiro”, le gritaba el policía a pocos metros, aunque el sospechoso tampoco acató la orden y caminó hasta una vivienda lindera para seguir su huida.
Los efectivos nunca lo perdieron de vista, le siguieron el paso y cuando decidió bajar de las alturas y retomar la caminata por la calle lograron interceptarlo, sobre Herzl y entre Ombú y Vilela. De inmediato lo redujeron y trasladaron a la comisaría, y ahí comenzó el segundo capítulo de esta historia que mezcla la salud mental con una discapacidad permanente y la falta de asistencia de su propia familia.
Quién es el muchacho y por qué intentó escapar
El trepador de techos es A.S.P., tiene 31 años y la única persona que logra entenderlo es su madre, que la que vivió toda su vida. El muchacho es sordomudo de nacimiento y tiene una patología psiquiátrica: no comprende la peligrosidad de sus actos. Además, tiene otro inconveniente de salud: consumo de sustancias problemáticas y es analfabeto, porque nunca fue a la escuela.

Por ese motivo el fiscal Marcelo Tavolaro, de la Fiscalía Descentralizada N° 1 de Ituzaingó, remitió su caso al Juzgado de Familia de turno para que determine los pasos a seguir. “Es una persona inimputable y ya fue sobreseído en otras causas penales que tuvo por su condición”, precisaron fuentes de la investigación. Además, en el caso puntual de ayer no cometió ningún delito.
¿Por qué los policías actuaron bien? Si hubieran disparado hoy probablemente alguno de ellos, o ambos, estarían detenidos. No tenían una amenaza latente enfrente y luego se determinó que el joven no podía comprender lo que le estaban indicando que haga. Ahora entra en juego la responsabilidad familiar para contenerlo o queda latente la chance de que se decida una internación en algún centro asistencial adecuado tipo granja u hogar para algún tratamiento que le permita dejar su adicción.








