El concejal peronista de Hurlingham Juan Zabaleta tiene multiplicidad de miradas sobre el momento que atraviesa la Argentina. Su experiencia como intendente y también como ministro de Desarrollo Social le otorga un conocimiento directo del humor social, a la que le agrega su análisis como dirigente de la política de tantos años.
“¿Dónde se genera empleo en la Argentina?”, se preguntó en conversación con Adrián Noriega y Norman Díaz en la vuelta del programa periodístico Primer Plano por la pantalla del canal Somos, de Flow. “Sí, hay empleo en DiDi, en Uber, en las pibas que llevan pedidos en bicicleta”, cuestionó sobre el proceso que arrancó el Gobierno de Javier Milei.
Como se anunció oficialmente, desde abril la administración central elimina el plan ‘Volver al Trabajo’, que contaba con 900 mil beneficiarios, que percibían 78 mil pesos al mes. Ese programa es reemplazado por vouchers de capacitación laboral sin intermediación de organizaciones sociales. El beneficio dependerá de la asistencia y permanencia en cursos de formación.
Ese es uno de los pocos aspectos en los que Zabaleta reconoce coincidir con La Libertad Avanza. “No tiene que haber más política social que no vincule al Estado con el titular, con el que necesita. El intermediario fracasó: dejemos esas discusiones y corran gente del medio. Eso no se tiene que repetir”, enfatizó.
Y lanzó una de las máximas que, en su interpretación, debe enfrentar el peronismo que viene. “Esos errores no se repiten no con un entuerto de unidad, sino en una gran primaria. La gente no cree más en la unidad”, sentenció.
¿Es la oposición el tren fantasma en el imaginario colectivo?
¿Es hoy por hoy la oposición a Milei el tren fantasma? Zabaleta tiene proyecto, y se llama Axel Kicillof, el gobernador bonaerense al que va a acompañar en su armado presidencial. El tema es que también le exige don de liderazgo, que es algo todavía no demostrado por el mandatario. “Yo voy a apoyar al Gobernador, sí, pero él también tiene que dejarse apoyar. Y tiene que asumir el rol de conducción de la Argentina que viene”, remarcó el exintendente.

El planteo del edil es ponerle fin a las tensiones internas, que exista una voz de mando que indique el camino y pueda salir a abrazar a la gente que la está pasando mal. “Los procesos no se repiten. No esperes un (estallido social) como el de 2001. Pero hay angustia”, se sinceró.
Y dio el ejemplo del yogur como gráfico del clima de malestar que percibe. “Yo voy al supermercado. Y veo a la mamá que se para con los nenes y empieza a mirar los yogures. Y la tenés 10 minutos peinando los yogures a ver cuál es el más barato. Comer un yogur era una cosa normal cuando éramos pibes. Hoy las mamás se privan de esas cosas. Entonces hay angustia, y la angustia en algún momento también termina generando situaciones complicadas”, concluyó.









