Después de dos semanas convulsionadas en establecimientos educativos, en donde hubo al menos 9 hechos violentos que ameritaron la intervención de autoridades policiales y judiciales, la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) bonaerense hizo pública una carta abierta a modo de reflexión sobre la conflictiva situación social que se instala en los colegios.
“El sistema educativo no es indiferente ante estos sucesos”, arranca el largo texto que Primer Plano Online comparte con sus lectores. De alguna manera, lejos de taparlos o minimizarlos, las autoridades salieron a asumir que hay un problema y a garantizar que incrementarán la presencia en las comunidades en las que se manifiesten conflictos.
“La escuela no es una institución neutral con relación a las situaciones de agresión, violencia y desvínculo que hoy afectan a muchos de nuestros niñas, niños, jóvenes, docentes, trabajadores auxiliares y familias. Reafirmamos su compromiso en la tarea de escuchar y poner palabras allí donde hay desconfianza y agresión entre pares o con cualquier miembro de la comunidad educativa”, es uno de los tramos del texto.
“Como educadores que somos, tenemos plena confianza en quienes conforman la comunidad educativa”, continúa la carta, que además reitera una posición sobre debate que excede al ámbito escolar. “No creemos en los caminos del mero punitivismo, ya que castigar no es la única forma de educar. Seguiremos tomando las decisiones necesarias, para garantizar la seguridad de nuestras y nuestros estudiantes en el espacio escolar y las instancias sociales y comunitarias que estén a nuestro alcance”, agregaron.
Redoblar esfuerzos para proteger a docentes
En un mensaje dirigido también a los sindicatos docentes, desde la DGCyE se comprometieron a “redoblar los esfuerzos para garantizar las medidas de resguardo y reparación cuando las y los docentes y auxiliares sean víctimas de actos de violencia”. Es una postura bien distinta a la que asumió hace dos semanas la inspectora Jefa Distrital de Ituzaingó, Fernanda Pennise, a propósito de la agresión que sufrió la vicedirectora de la Secundaria 2 de ese distrito.
Aunque también las autoridades escolares apuntaron sus dardos a las familias. “Solicitamos que el mundo de las y los adultos actúe con la corresponsabilidad que la situación demanda. Observamos que con reiterado simplismo se deposita en la institución escolar y en sus docentes toda la responsabilidad de la educación de las niñas, los niños y adolescentes”, espetaron. Hay un dato real: chicas y chicos pasan el 15% de sus vidas en la escuela. El resto en otro lugar.
Y completaron: “la escuela es y seguirá siendo el espacio prioritario del conocimiento, la palabra y la escucha; el lugar que la sociedad ha elegido para trazar los caminos del consenso, para prevenir, resolver y contener los conflictos en un contexto que naturaliza la violencia y considera al otro y otra, como un extraño que puede ser peligroso”.











