Se termina una semana de fuertes protestas sociales y con la sensación de que el pueblo todavía no reacciona masivamente frente a lo que pasa. Un combo dinamita combinado por la inédita ola de calor, los cortes de luz, la inflación y la inseguridad le ponen ingredientes explosivos al inicio del año en el que el calendario electoral parece ser lo único que ocupa la atención de la clase política.
Bastante sumisa la gente, que a cuentagotas sale a la calle a manifestar su disconformidad con el rumbo del país. Después de una pandemia cuya cuarentena se extendió por un tiempo demasiado largo y el daño que eso causó en la economía, ahora las altas temperaturas y el permanente aumento de precios, sobre todo en alimentos, son combustible para el fuego que está encendido hace tiempo.
En el medio, comunidades educativas que exigen respuestas frente a las condiciones en las que nenas y nenes asisten a sus escuelas y la convicción de que si quien gobernara la provincia de Buenos Aires fuera de otro signo político habría medidas de fuerza y el ciclo lectivo ya se hubiera interrumpido.
Anoche de nuevo vecinos de La Matanza cortaron el tránsito en la autopista Ricchieri, antes de llegar a la General Paz, y pasar por esa zona fue un caos. Hubo también manifestaciones en distritos de concesión de Edesur como Lomas de Zamora y Quilmes, y en algunos barrios porteños.
La respuesta del gobierno estuvo a cargo de la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti: la empresa prestataria del servicio fue denunciada por los presuntos delitos de “malversación de fondos, fraude en perjuicio de la administración pública y abandono de persona”. Es decir, nada, bajo el fundamento del “se va a hacer a través de los organismos correspondientes para cuidar también los intereses del Estado Argentino”.
La inseguridad es otro ingrediente que le agrega dramatismo al momento. Hay robos todos los días, hechos violentos de diversa índole e incluso en las últimas dos semanas hubo ataques vecinales a la institución policial, con protestas violentas en Villa Tesei y en Villa Madero. Motochorros, ladrones de autos, entraderas, robos de celulares son delitos frente a los que el Estado de Derecho se muestra impotente de prevenir.
Los números de inflación no son necesarios leerlos en los medios. Basta con ir al supermercado o a la carnicería para determinar que todo aumenta en proporciones muy distintas a las divulgadas por la política oficial de la Secretaría de Comercio. Y lógico, la plata alcanza cada vez menos.
En este panorama, la Justicia Electoral confirmó el calendario de votaciones a nivel nacional. Las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) serán el 13 de agosto, mientras que las elecciones generales serán el 22 de octubre. En caso de haber segunda vuelta, la fecha fijada es la del 19 de noviembre.
https://www.primerplanoonline.com.ar/wp-content/uploads/2023/03/CALENDARIO-ELECTORAL-NACIONAL-2023.pdf
Y eso es, en este momento crítico de la Argentina, la verdadera razón de ser de la política: que la gente vote su propuesta. Lo complejo es que el votante deberá elegir entre un oficialismo devaluado, una oposición que carga con la historia de lo que hizo entre 2015 y 2019 y otras opciones que aparecen en el horizonte con discursos en muchos casos preocupantes, alimentados por los yerros de las dos grandes coaliciones.










