Un abuelo que se contactó con la redacción de Primer Plano Online y se conmovió con la historia de Camila pidiendo saber cómo donar un puchito de dinero que tenía en su poder fue el reflejo del impacto que tuvo en la comunidad la campaña para reunir el monto que permita la compra de la prótesis que necesita la joven vecina de Castelar sur para comenzar su rehabilitación.
Efectivamente, su hermana Romina atendió a este medio y confirmó que habían logrado juntar el presupuesto total, que era de $2.843.500. No parecía una cifra inalcanzable y mucha gente se sumó a la movida con todo tipo de colaboración a través de una transferencia. “Me emociona profundamente lo que nos ayudó la gente. Es realmente impagable la inyección de energía que nos aportaron”, se sinceró.
La buena noticia que recibió la familia no sólo se acota a lo económico: ayer viernes en la terapia intensiva se encontraron con la novedad de que a Camila le retiraron el respirador mecánico, con lo cual su cuadro mejora notablemente y ya está preparada para la cirugía reconstructiva de su pierna, en donde sufrió fractura de fémur, tibia y peroné.
“Ahora estamos esperando que el hospital defina cuándo operarla. Ya nos contactamos con el dueño de la ortopedia y los insumos están. El tema es la burocracia: es que el hospital debe elevar el pedido de prótesis a la Provincia. Si aparece eso genial, porque la plata recaudada quedará para la intervención de la cara. Pero necesitamos que sea cuanto antes”, detalló Romina.
Los dos choques que dejaron agonizando a Camila Salice
Como informó ayer Primer Plano Online, Camila fue víctima de dos choques el pasado domingo 29 de septiembre de madrugada. Primero fue embestido el Fiat Siena que ella manejaba y cuando asistía a su amigo, que viajaba en la parte trasera, un segundo siniestro terminó por provocarle heridas de gravedad que la dejaron en coma. Todo ocurrió en el kilómetro 18,5 de la autopista Panamericana.
Desde entonces la joven vecina de Castelar sur, que tiene 30 años y es mamá de una nena de 5, pelea por su vida. La peor parte ya pasó y ahora se enfoca en la rehabilitación que viene por delante, con varios frentes abiertos: primero la pierna, luego la cara y después la kinesiología para recuperar la masa muscular atrofiada por tanto tiempo de internación.
“Vamos a necesitar una cama ortopédica, kinesiología, y todo eso, al no tener obra social, correrá por nuestra cuenta, como los gastos de viajar todos los días hasta San Isidro desde nuestro barrio. Pero es mi hermana la que está ahí y lo único que nos importa es su recuperación”, completó Romina.
Y concluyó: “Camila está súper consciente, lloró de la emoción al enterarse que juntamos el dinero. La verdad, al fin nos toca un poco de buena energía después del drama que pasamos”.









