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martes, junio 25, 2024
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Juicio Candela 2: el impactante relato de la abuela de la nena sobre los días de cautiverio

Zulema Darí recordó a su nieta, la describió tal cual era y contó las secuelas que quedaron en su hija, Carola Labrador, y en su yerno, que atravesó tres accidentes cerebro vasculares después del asesinato. También pasaron vecinos y efectivos policiales a contar sobre los procedimientos realizados.

La segunda jornada en el juicio Candela 2, que se lleva adelante en el Tribunal Oral Criminal Nº 6 de Morón, tuvo como saliente el testimonio de la abuela de la nena de 11 años que fue hallada sin vida y con signos de haber sido abusada sexualmente en Villa Tesei en agosto de 2011.

El debate, que comenzó el martes pasado con la presencia de los cuatro acusados, entre los que se encuentra el narco Miguel Ángel ‘Mameluco’ Villalba, es conducido por los jueces Alejandro Rodríguez Rey, quien preside el tribunal, Cristian Todo y la jueza Mariana Maldonado.

Los otros imputados, quienes llegaron en libertad al juicio a diferencia de ‘Mameluco’, condenado por otras causas, son el ex policía Sergio Fabián ChazarretaHéctor Horacio ‘Topo’ Moreira, sindicado como buchón de la Policía; y el carpintero Néstor Ramón Altamirano, quienes enfrentan la acusación de los fiscales Mario Ferrario y Marcelo Papavero de haber sido coautores de la privación ilegal de la libertad coactiva seguida de muerte de la nena.

En la segunda audiencia lo más destacado fue el testimonio de Zulema Darí, abuela de Candela, quien protagonizó el momento más conmovedor de la jornada al recordar a su nieta con lágrimas en los ojos. Además, describió lo que fue el calvario de la familia durante el cautiverio de la chiquita, que se extendió por nueve días, y el momento en que se encontró el cadáver.

“Todos quedamos dañados y seguimos así”, indicó ante el tribunal. Habló también de las secuelas que quedaron en la salud de su hija, Carola Labrador, y mencionó que su yerno, el papá de Candela, sufrió tres accidentes cerebro vasculares desde el crimen de la menor.

Luego de la audiencia, en diálogo con Primer Plano Online, Carola Labrador reconoció que aún siente “tristeza” al recordar a Candela. “Tengo que juntar fuerzas”, enfatizó, y agradeció la presencia de su mamá en el juicio. “Cuento con el ejemplo que me da ella. Y acá estoy para que se haga justicia después de atravesar tanto dolor”, completó.

OTROS TESTIGOS

Por la jornada pasaron otros tres testigos convocados por la Fiscalía del juicio. El primero fue el policía Pedro Lagoria, perteneciente al Cuerpo de Infantería (grupo de canes), fue quién realizó el rastrillaje con el perro adiestrado. Munido de una prenda de Candela, el perro marcó el camino que realizó la víctima desde el interior de su casa hasta la esquina de Bustamante y Coraceros, en donde fue secuestrada.

En un trayecto de 30 metros, el animal comenzó a dar vueltas y fue el lugar en el que se interrumpía la búsqueda. Efectivamente, luego se constató que se esa intersección se llevaron cautiva a la nena.

Tras su relato declararon dos vecinos. Uno de ellos (Juan Falasco) narró que observó a Candela en la mencionada esquina y que la nena le dijo que estaba esperando a sus amigas. Como contó este medio, eso fue el 22 de agosto de 2011 alrededor de las 15, cuando la nena salió de su domicilio a encontrarse con un grupo de chicas del grupo Scout que integraba.

Ese encuentro jamás se produjo: una hora y media más tarde las amigas fueron hasta la casa para comentarle a su mamá que Candela no había ido al encuentro de ellas. Cerca de las 19, Carola Labrador fue a la comisaría 2ª de Hurlingham a radicar la denuncia por su paradero. Así comenzó aquella historia dramática, que aún espera por justicia.

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