“El nivel de inseguridad en la provincia de Buenos Aires no nos deja otra opción que tomar medidas para proteger a nuestros policías: decidimos pedirles a quienes viven allí que usen chaleco antibalas para ir y volver de sus casas”.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, hizo pública la recomendación para que efectivos policiales que presten servicios en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y tengan domicilio en el conurbano lleven puesto su chaleco protector al salir de sus viviendas para dirigirse al trabajo o al retornar tras la jornada laboral.
“Esta es una medida extrema que nos permite darles una herramienta más ante la inacción del gobierno provincial. No podemos seguir exponiendo a quienes nos cuidan porque el conurbano está fuera de control”, agregó el ex intendente de Vicente López. “Ya es hora de que el gobernador haga su trabajo y se ocupe de la seguridad”, le esperó a Kicillof.
Qué establece la orden institucional para la Policía de la Ciudad
Según los datos que manifestó el alcalde, en los últimos cuatro años la Policía porteña tuvo 13 agentes asesinados, de los cuales 12 fueron en la provincia de Buenos Aires. Además, varios fueron víctimas de hechos delictivos como intentos de robo mientras se trasladaban en autos o motos o incluso cuando hacían adicionales trabajando para alguna aplicación de viajes.
La orden del día institucional Nº 183 establece la recomendación del uso del chaleco antibalas para todo el personal que porte armamento asignado, “durante el ingreso y egreso del servicio ordinario, complementario o en el trayecto in-itinere que realizan habitualmente”.
El objetivo, según se indica, es la “prevención y mitigación de riesgos” ante la “creciente inseguridad” en territorio provincial. Anteriormente, los efectivos tenían la orden directa de dejar el chaleco antibalas en la base donde trabajan. Ahora esa medida se amplió y se permite que se los puedan llevar a su domicilio.










