El presidente Javier Milei tensó al máximo la relación con las universidades nacionales, volvió a cuestionar la administración de los recursos que se destinan a la educación superior y apuntó contra “ladrones, delincuentes y mentirosos que “prostituyen una causa noble para mantener sus curros”.
Al encabezar el acto donde se oficializó la denominación del ex Centro Cultural Kirchner (CCK) como ‘Palacio Libertad Centro Cultural Domingo Faustino Sarmiento’, el jefe de Estado sostuvo que “queremos terminar con las filtraciones de dinero que entra en la universidad”, y fustigó a quienes dicen defender la universidad, pero usan “autos caros de 90.000 dólares y tremendos choferes que cobran 13 millones de pesos”.
“La universidad ha dejado de ser una herramienta de movilidad social para convertirse en un obstáculo para la misma”, enfatizó Milei, y agregó que “si los que defienden las universidades realmente creyeran en la movilidad social, tomarían el ejemplo de Sarmiento: en vez de defender una universidad para ricos, defenderían una educación inicial para todos”.
La reivindicación de Sarmiento en el discurso libertario
En ese sentido, el mandatario ponderó la transformación que produjo Sarmiento durante su presidencia al tomar el país con una tasa de analfabetismo del 90 por ciento. Al respecto precisó: “construyó 1.800 escuelas, cuadruplicó la población escolar y, producto de su propuesta educativa como del progreso económico de aquella generación liberal, Argentina se convirtió en el primer pueblo de la historia humana en erradicar el analfabetismo”.

“Hicimos civilización de la barbarie. Su propuesta educativa y progreso económico, décadas después, convirtió a la Argentina en el primer pueblo de la historia en erradicar el analfabetismo. Sarmiento fue el primer pensador que desarrolló la teoría del capital humano. Hoy quienes se atreven a cuestionarlo pretenden instalar un absurdo revisionismo histórico sobre su figura rechazando su enorme legado”, continuó.
Para finalizar, Milei fustigó que “los mismos que llevaron a cabo el intento de demonización contra el padre del aula, son los que ahora pretenden rasgarse las vestiduras por la educación y toman a los alumnos de rehenes”. “Siguen intentando con el mismo modelo que fracasó hace más de 100 años, algo a lo que nosotros venimos a ponerle fin y a poner de pie a la nación”.








