Ituzaingó: el particular método usado por banda que cometió brutal entradera a padre e hijo

La exhaustiva investigación permitió determinar el lugar en el que se refugió la banda tras cometer el violento ataque. De la vivienda se llevaron tres millones de pesos, herramientas y hasta una Play Station con los joysticks. Hay un detenido con frondosos antecedentes penales: suma varias condenas previas por hechos similares.

Hay un detenido acusado de integrar una banda que cometió violenta entradera en Ituzaingó y apelando a un particular método. Se trata de un sujeto que registra varias condenas previas por hechos similares y que fue seguido por cámaras de seguridad hasta el refugio en el que se escondió tras el ataque, ubicado en La Matanza.

¿Cuál fue la mecánica que llamó la atención de los investigadores? Tan sencilla como se lee: eran las 15.30 del martes 25 de agosto pasado cuando el dueño de casa escuchó que llamaron a su puerta, que da directo a la vereda. Se asomó por un ventiluz para ver quién era y se encontró con un arma apuntándolo. De inmediato la exigencia: “abrí la puerta”. La víctima entró en pánico y accedió a la intimidación: de inmediato otros tres sujetos se metieron en la propiedad.

Es curioso, pero nadie vio nada en el barrio. Todo pasó sobre la calle González Chávez al 1200, casi esquina San Ignacio, y los delincuentes estuvieron un rato en el interior, lo suficiente como para que resulte una eternidad. Primero encerraron en una habitación al hijo del propietario y luego revolvieron todo lo que tenían a su alcance. Buscaban plata y así se lo hicieron saber al hombre. Luego de casi media hora, la banda huyó con la suma de tres millones de pesos, herramientas, una Play Station con sus joysticks y demás objetos de valor.

Al dueño de la finca lo dejaron encerrado en el baño y atado de pies y manos con remeras entrelazadas con nudos intermedios, y con la desesperación a cuestas de no saber qué había pasado con su hijo, que permanecía en silencio en otro lugar de la casa. Después de unos minutos logró desatarse y dirigirse a la habitación para reencontrarse con él y comprobar que estaba sano y salvo.

La investigación posterior y cómo llegaron al detenido

La denuncia posterior del hecho dio origen a una investigación que quedó bajo la órbita del fiscal Lucio Rivero, de la UFI Descentralizada N° 2 de Ituzaingó, quien convocó a especialistas de la SubDDI de ese distrito, a cargo del comisario Juan Pablo Ponte Wisto, para esclarecer el violento episodio.

Así, una comitiva se abocó a la revisión de cámaras de seguridad del Laboratorio de Imágenes del Municipio de Ituzaingó y de los Centros de Monitoreo de Morón y de La Matanza. Y lo primero que pudieron establecer es que la banda se movilizaba a bordo de un VW Polo gris que tenía colocadas patentes truchas: el dominio que llevaba puesto era de otro vehículo.

Después, por distintos domos los investigadores consiguieron realizar un rastreo detallado del lugar en el cual terminaron dejando el rodado y huyendo a pie, cada uno con un destino diferente. Ese punto de fin de fuga fue en la calle Salvigny al 3600, entre Zinny y Vírgenes, de la localidad de Rafael Castillo. Y, curiosamente, uno de los sujetos que descendió del auto coincide en su fisonomía con los que se metieron a robar en la casa de Ituzaingó.

Con esos elementos reunidos, el fiscal Rivero solicitó a la jueza Laura Mariel Pinto, titular del Juzgado de Garantías N° 1 de Morón, el allanamiento en esa vivienda. Allí fue detenido David Anibal Castaño (39), quien quedó formalmente imputado por el delito de robo agravado por haber sido cometido con el empleo de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no puede tenerse de ningún modo por acreditada. La investigación no está concluida: siguen buscando al resto de la banda.

El sospechoso cuenta con un frondoso prontuario judicial de antecedentes penales. Registra condenas por los delitos de robo agravados, robo en poblado y en banda y robo con armas. Su itinerario por tribunales arrancó en 2009 y nunca terminó: ya purgó más de 13 años de cárcel. Ahora, cualquier eventual veredicto en su contra será de cumplimiento efectivo porque todavía pesa sobre él la reincidencia.

Lo más visto

Artículos destacados

¿Lo leíste?

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img