Dos violentos motochorros cometieron un sangriento robo en Hurlingham a plena luz del día. Sucedió en la esquina de Delfor Díaz e Isabel del Maestro de William Morris, en Hurlingham, y la víctima fue un gendarme que regresaba a su casa tras haber prestado servicio en el Escuadrón Región 1 de Campo de Mayo.
Si bien todo es materia de investigación, las fuentes consultadas creen que al agente de la fuerza nacional lo seguían desde San Miguel. Es más: aseguran que ya están identificados porque participaron de un hecho similar en ese distrito la semana pasada. Otro elemento que se suma a la pesquisa es que la moto en la que circulaban, y que finalmente abandonaron, tenía pedido de secuestro por haber sido robada en esa jurisdicción.
Una cámara de seguridad particular instalada en un domicilio de esa intersección captó cómo fue la escena. Primero, los motochorros emboscaron a Víctor F., sargento de Gendarmería Nacional, quien circulaba a bordo de su Honda Tornado. Luego de frenar su marcha, a corta distancia uno de los agresores, el que viajaba como acompañante, le disparó a la altura del muslo de la pierna izquierda.
Herida, la víctima caminó con resignación hasta el cordón para sentarse, mientras el malviviente tomaba la moto que había dejado tirada en el asfalto. De inmediato, cuando la quiso poner en marcha, un justiciero que observó toda la escena se metió para impedir que los ladrones escapen: atropelló marcha atrás al ladrón que estaba al mando de la moto en la que circulaban.
Fue en ese momento en que los dos delincuentes intercambiaron roles: el que le disparó al gendarme esperó a su cómplice con la Tornado y huyeron del lugar, dejando tirado el vehículo con el cual iniciaron la cacería.
El violento regreso de los motochorros a tiros
No todo terminó con la puesta en fuga de los motochorros: segundos más tarde regresaron a esa esquina y a los tiros. Tal como se observa y oye en la filmación gatillaron cuatro veces al aire. Intentaban recuperar la moto con la que originalmente viajaban, que en rigor fue aplastada por el justiciero. El acompañante se acercó al rodado, vio los daños que tenía y declinó tomarla. Entonces definitivamente se fueron.

El gendarme fue asistido por vecinos de la cuadra, que rápidamente salieron a la calle a ver qué pasaba. La Policía llegó al lugar e instrumentó un sistema cerrojo para dar con los malvivientes, que de todos modos consiguieron alejarse. Las fuentes consultadas informaron a Primer Plano Online que la Tornado fue hallada horas después en zona de Campo de Mayo, en cercanías de Ruta 8 y Río Tercero.
El caso es investigado por el fiscal Fernando Capello, de la Fiscalía Nº 2 de Morón, que instruye actuaciones por robo y lesiones, en principio, aunque la imputación puede variar en las próximas horas.








