El Cuerpo de Prevención Comunitaria (CPC) de Hurlingham amplía su capacidad operativa. Desde diciembre próximo, cuando una nueva camada de agentes se incorpore al servicio, el personal de la estructura contará con armas Byrna (no letales) y bastones tonfa para combatir el delito en las calles.
La etapa de formación del futuro personal ya comenzó con el acompañamiento del Instituto Universitario Juan Vucetich. Allí, los hombres y las mujeres que integrarán el cuerpo se están capacitando en cuestiones como uso racional y progresivo de la fuerza, la utilización de esas armas no letales y otros elementos de protección personal. La preparación también incluye instrucción en defensa personal y acondicionamiento físico. En todos los casos el tope de edad es 40 años.
“Los nuevos agentes se incorporarán antes de fin de año, lo que nos permitirá ampliar la capacidad operativa del CPC en todo el distrito, con una preparación profesional, eficaz y responsable”, indicó el intendente, Damián Selci. “Queremos generar más seguridad en todos los barrios para que vos te sientas más tranquilo”, agregó.
Plan de inversiones en seguridad
Esta política pública se encuadra dentro de “un plan de inversiones en seguridad que nuestra gestión viene llevando adelante desde el primer momento, con mucho profesionalismo y responsabilidad”, puntualizaron desde el Municipio.
Así, el primer año fue el de la reconstrucción de la capacidad operativa: “nos pusimos a arreglar patrulleros y a incorporar nuevos, creamos la base del GPM y relanzamos el CPC que habíamos hecho en el interinato y estaba diezmado por completo”, recalcaron.

El segundo año se caracterizó por la incorporación de tecnología. “Instalamos 500 cámaras de seguridad, duplicando la capacidad del distrito en cuanto a videovigilancia, y el anillo digital en todos los accesos”, se especificó.
Este tercer año, el CPC incorpora estos nuevos dispositivos de intervención, que son los mismos que están usando los Municipios más avanzados en el tema. “Esta no es una fuerza nueva o inventada, sino que es el Cuerpo de Prevención Comunitaria (CPC) que se fortalece con la incorporación de nuevas herramientas”, concluyeron desde el Gobierno local.
La ampliación de la estructura demanda una reestructuración interna del CPP. Según la capacidad técnica y operativa de cada agente tendrá un uniforme diferenciado, que estará en las calles antes de fin de año.











