Histórico: estudiantes y personal aeronáutico volvieron a poner en marcha una aeronave emblemática del patrimonio nacional

La exitosa tarea fue el resultado de meses de trabajo, dedicación y esfuerzo compartido entre docentes y alumnos de la especialidad Aeronáutica de la Escuela Técnica Nº 8 ‘Jorge Newbery’ y el personal militar encargado de la conservación y mantenimiento del museo que funciona en la Base Aérea de Morón.

El Museo Nacional de Aeronáutica logró poner en marcha el emblemático Morane-Saulnier MS 760 París gracias al trabajo conjunto de estudiantes, docentes y personal especializado.

El Morane-Saulnier MS 760 París es una de las aeronaves más emblemáticas de la historia de la aviación argentina. Diseñado en Francia a fines de la década de 1950, este elegante reactor ejecutivo y de entrenamiento se destacó por su avanzada tecnología para la época, sus líneas aerodinámicas y su versatilidad operativa.

En la Argentina, formó parte de la dotación de la Fuerza Aérea Argentina, donde cumplió importantes funciones de enlace, transporte y adiestramiento. Su preservación y puesta en valor representan un valioso aporte a la conservación del patrimonio aeronáutico nacional, permitiendo que nuevas generaciones conozcan y aprecien una pieza única de la historia de nuestros cielos.

Una jornada histórica se vivió en el Museo Nacional de Aeronáutica que funciona en la Base Aérea de Morón, donde volvió a ponerse en marcha el avión Morane-Saulnier MS 760 Paris, una de las aeronaves más representativas del patrimonio aeronáutico argentino.

El hecho tiene un valor especial, ya que el avión no había vuelto a encender sus motores desde que llegó al museo. La exitosa puesta en marcha fue el resultado de meses de trabajo, dedicación y esfuerzo compartido entre docentes y alumnos de la Escuela Técnica N.º 8 «Jorge Newbery» de la especialidad Aeronáutica, y el personal militar encargado de la conservación y mantenimiento del patrimonio aéreo.

Manos a la obra para poner en marcha el emblemático Morane-Saulnier MS 760 Paris

Los estudiantes, que actualmente realizan sus prácticas profesionalizantes en el museo, participaron activamente de las tareas junto a suboficiales y soldados voluntarios, aportando conocimientos, compromiso y muchas horas de trabajo para alcanzar este importante objetivo.

La actividad se desarrolló bajo estrictas medidas de seguridad y contó con el acompañamiento de las áreas de Contraincendios, Sanidad y del Escuadrón Aéreo I de la Base Aérea Militar Morón. Además, el rescatista Adrián Delpino colaboró con una ambulancia como apoyo preventivo durante toda la jornada.

Más allá del logro técnico, la experiencia dejó en evidencia la importancia de preservar la historia aeronáutica argentina y de brindar espacios de formación donde los jóvenes puedan aprender trabajando junto a profesionales. Una combinación de experiencia, vocación y trabajo en equipo que permitió que una verdadera pieza de la historia volviera a cobrar vida.

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