Otro femicidio más: la violencia de género sigue siendo un flagelo sin solución en la Argentina. Un ataque de celos, hostigamiento, pedido de ayuda previa y una mujer degollada en su casa a manos del padre de sus hijos: una combinación que se repite sin interrupciones no distinción de clases sociales.
Ahora la víctima fue Janeth Anze Colque, una vecina de Virrey del Pino, de 42 años y de nacionalidad boliviana, que el pasado 8 de julio había solicitado una restricción perimetral de acercamiento y exclusión de hogar para su exmarido, Mario Salvador López (48).
El motivo de esa medida era que, pese a tener tres hijos en común, ya mayores de edad, la convivencia con él no iba más porque se trataba de una persona “muy agresiva, que la quiere controlar permanentemente y varias veces la agredió físicamente”, según consta en la denuncia a la que accedió Primer Plano Online.
“Nunca lo denuncié por temor, porque me encuentro sometida en la relación. Pero ahora mis hijos están grandes y ya no toleran que su padre maltrate a su madre. Por eso vengo a pedir la exclusión de hogar”, detalló la víctima fatal en su presentación realizada en la Comisaría de la Mujer de la mencionada localidad de La Matanza.
El brutal femicidio en su casa
Desde esa situación, Salvador estaba viviendo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cerca de una obra en construcción en Puerto Madero en la que se desempeñaba como albañil. Es que hasta sus hijos le habían pedido que se vaya y dejara tranquila a su madre.
Por eso, de vez en cuando, los fines de semana se aparecía en la vivienda de la calle Colorado al 2800 del barrio Palangana de Virrey del Pino en un aparente estado pacífico, aunque en rigor los investigadores creen que estaba preparando el crimen. Por eso dormía en una habitación de la planta superior de la casa solo y los lunes de madrugada se levantaba y se retiraba al trabajo.
Lo que pasó ayer a la mañana es que, al amanecer, la hija mayor del matrimonio se acercó a la pieza de la mamá y la encontró tendida en la cama boca arriba, totalmente ensangrentada y con un corte profundo en el cuello. De inmediato llamó a la Policía y a su papá para contar la novedad en medio de una profunda congoja.
“Se hizo el desentendido y volvió al rato, como si no supiera nada”, detallaron voceros de la investigación. Cuando llegó a la vivienda ya estaba en el lugar el fiscal Diego Rulli, quien dispuso su aprehensión inmediata y hoy martes espera indagarlo. El delito que le imputa es el de homicidio agravado por el vínculo, que prevé una pena en expectativa de prisión perpetua.













