Por estas horas se repiten las oraciones para pedir por la salud de Marcelino Niveyro Sosa (58), quien desde hace 20 años trabaja en Ascensores Condor, de Ituzaingó, y desde el jueves pasado está internado con pronóstico reservado tras sufrir un grave accidente en el interior del establecimiento fabril ubicado sobre la calle Miravé al 1400.
Según pudo reconstruir Primer Plano Online con el testimonio de uno de sus compañeros y delegado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) seccional Morón, al muchacho le habían informado que ya no debía presentarse a cumplir con sus labores diarias porque la empresa ya no podía pagarle su salario.
Esa comunicación le fue transmitida en persona por Rocío Sánchez, hija de uno de los propietarios de la firma y sobrina de la otra hermana que está al frente de la firma. Sin embargo, cuando se dirigía rumbo a su domicilio recibió un llamado de Liliana Sánchez, la otra dueña del establecimiento, para solicitarle que al día siguiente, es decir, el jueves 4 de diciembre, se presente a trabajar porque necesitaba atender a un proveedor.
Al llegar a la sede, Niveyro Sosa fichó como hacía a diario y se dirigió al primer piso. “Lo mandaron a un lugar en donde hay un agujero sin protección, vallado o algún tipo de seguridad. Por ese agujero sube el clarck, que es el elevador usado para subir y bajar mercadería y que tampoco tenía colocada la seguridad obligatoria para la operación. Entonces le cargaron los productos para empezar a bajarlos y entregar al cliente”, detalló el operario consultado.
Caída con graves heridas
Mientras eso estaba sucediendo, el trabajador golpeó su cráneo contra un hierro del elevador y cayó desde una altura cercana a los 4 metros y medio. El hombre impactó primero contra el techo de una camioneta Renault Kangoo estacionada en el interior de la fábrica y luego, ya desvanecido, contra el piso. Fue derivado de urgencia en una ambulancia al hospital Güemes, de Haedo, en donde permanece internado.
En las afueras de la empresa había otro grupo de trabajadores haciendo la guardia que realizan desde hace algunas semanas. Un directivo de la empresa que observó lo ocurrido se acercó a los delegados y les contó en detalle todo lo que había sucedido. En el medio, la bronca del proveedor, que había ido a buscar los tres ascensores por los que ya había pagado.
Niveyro Sosa sufrió un coágulo en el cerebro y tiene dos vértebras rotas. Además, politraumatismos en todo el cuerpo. Permanece alojado en el mencionado nosocomio, mientras sus compañeros lo visitan a diario para estar a disposición suya y de su familia. Su cuadro de salud es delicado porque, además, tiene patologías previas.








