Un joven que se acercó hasta un domicilio de Ituzaingó a comprar drogas y mantuvo relaciones sexuales con la vendedora terminó secuestrado por la mujer, que lo privó de su libertad con un arma de fuego e incluso le llegó a disparar y golpear en distintas partes del cuerpo. En el hecho colaboraron con ella su padre y el actual novio de la mujer.
Según pudo saber Primer Plano Online, la víctima, quien supo mantener una relación amorosa hace un tiempo con la secuestradora, era un habitual visitante del lugar, a donde acudía a adquirir dosis de cocaína y marihuana que le vendían fraccionada. El negocio lo monopolizaban la joven, su padre y también participaba su actual pareja.
Luego de permanecer cautivo por varias horas, la víctima consiguió escapar y se dirigió de inmediato a la comisaría, a donde radicó la denuncia. Su testimonio luego fue ratificado ante el fiscal Ezequiel Lovillo, de la Fiscalía Nº 9 de Morón, que dispuso la realización de una serie de medidas de urgencia, entre otras, el allanamiento de la vivienda en donde el muchacho fue sometido.
A partir de las medidas fueron detenidas las tres personas acusadas de haber participado en las vejaciones. Se trata de Norberto Chastron (49), Micaela Aldana Chastron (23) y Mariano Martín Ferreira (27). En el domicilio de la calle Juan Caferata al 1800, asimismo, el fiscal con personal policial de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de Morón, dependencia que tiene asiento en Ituzaingó, confirmaron el relato narrado por la víctima.
Qué elementos incautaron en la vivienda del secuestro
En la requisa a la vivienda, que contó con el aval del juez de Garantías Gustavo Robles, los investigadores hallaron prendas de vestir de la víctima, una pistola calibre 9 milímetros con municiones en su recámara (es el arma con el que el joven contó que le dispararon en el interior de la finca), un total de 15 envoltorios de cocaína (87 gramos) y un kilo 100 gramos de marihuana (en cogollos).

Pero lo más impactante para corroborar el relato es que en paredes internas de la casa se constató que hubo disparos, porque además había casquillos desparramados. Se llevaron también tres teléfonos celulares y una balanza de precisión, y las lesiones en el cuerpo de la víctima, asimismo, fueron contestes con su declaración testimonial.
Fuentes judiciales consignaron a Primer Plano Online que son cuatro las imputaciones formales contra los dos varones y la mujer: comercialización de estupefacientes; amenazas calificadas por el uso de arma de fuego; privación ilegal de la libertad calificada por ser cometida con violencia y amenazas por una persona contra la cual se tuvo una relación de pareja; lesiones leves; y disparo de arma de fuego.










