Identificaron y aprehendieron a una mujer de 65 años acusada de haber enviado tres amenazas de bomba a dependencias de la justicia de Morón: dos a Fiscalías y la tercera a un Juzgado de Familia.
La imputada fue allanada en su domicilio ubicado en Glew, al sur del conurbano bonaerense, y espera ser indagada en la tarde de hoy por el fiscal Nicolás Filippini, de la UFI Nº 8 del Departamento Judicial Morón. En principio el delito que enfrenta es el de intimidación pública reiterado en tres hechos.
“Prepárense a morir en cualquier momento porque escondí una bomba ahí adentro que cuando se me cante el culo la voy hacer explotar”, fue el mensaje que envió la mujer. Naturalmente, en todos los casos las autoridades debieron ejecutar los protocolos de rigor, desalojar las oficinas y hacer revisar los edificios por la Brigada de Explosivos para cotejar que todo estuviera en orden.

A partir de los elementos tecnológicos con los que cuentan la justicia y la Policía, el fiscal Filippini solicitó la realización de un allanamiento en la precaria vivienda desde donde se originaron los mensajes, todos enviados por correo electrónico. El trabajo de investigación contó con otros elementos, como hilvanar datos con una condena previa por violencia familiar que recibió la hija de la acusada.
El nexo que llevó a la justicia hasta la mujer
Hubo un nexo causal entre los tres hechos. Las amenazas llegaron a la Fiscalía Nº 4, fue la que primero tomó intervención en la causa de la hija de la ahora detenida; luego el expediente continuó en la UFI Nº 2 y, finalmente, el Tribunal de Familia Nº 1 fue el que determinó la condena y le sacó la tenencia de la criatura a la joven. El menor es nieto de la ahora detenida por las amenazas.
“Una amenaza de bomba es un delito y tiene condena penal. Además, son hechos que causan zozobra: trastornan la organización social y, en el caso de Tribunales, hasta hubo que evacuar de urgencia a la guardería, con niñas y niños en la calle en medio del frío y sin entender qué pasaba”, precisó una fuente de la investigación.
En la vivienda de I.M.V. personal de la DDI Morón, bajo las órdenes del comisario mayor Dante Pérez Bianchi, secuestró un celular y una Tablet, que ahora quedaron a disposición de la justicia para ser peritados y determinar si son los dispositivos desde donde se realizaron las amenazas. El delito que enfrenta la mujer tiene una pena en expectativa de entre 2 y 6 años.











