“Son dos personas de bien, sin antecedentes y que ya le explicaron a la justicia qué estaban haciendo a la hora del crimen. Pedimos por favor justicia, y que vayan a buscar a los verdaderos asesinos de ese hombre”.
Alejandra es la tía de Dylan (22) y Brian (31) Portillo, los hermanos que están detenidos desde el lunes pasado acusados de un delito que su familia asegura no cometieron y podría derivar en una condena a prisión perpetua: el crimen del remisero Eduardo José Gómez (53) ocurrido el domingo minutos después de las 6 de la mañana sobre la calle Moldes, casi esquina Guatemala, de la mencionada localidad de La Matanza. A la víctima le robaron el celular y le dispararon un balazo que perforó su arteria femoral.
Otro crimen inexplicable en San Justo: dos hermanos detenidos por matar a remisero para robarle el celularhttps://t.co/Lc6mABrRgk pic.twitter.com/mT66YFSrMr
— Primer Plano (@primerplanotv) March 16, 2026
La detención de ambos fue a raíz de un pedido hecho por el fiscal Adrián Arribas, de la UFI Temática Homicidios de La Matanza, quien entrevistó en persona a un testigo que reconoció a los dos jóvenes y dio a la justicia nombre, apellido y hasta dirección de quiénes eran los autores. Lo hizo en dos declaraciones espontáneas que fueron ratificadas con menos de 24 horas de diferencia.
Ese testimonio derivó en dos allanamientos de urgencia avalados por la justicia de Garantías en domicilios de las calles Balbastro al 5100, entre Segundo Sombra y La Porteña, y otro de Condarco al 5000, ambos de Isidro Casanova. En esa segunda vivienda, que es donde vive la de la novia de Dylan, fue arrestado el muchacho, al que no le encontraron ningún elemento que lo vincule al asesinato. Horas más tarde fue detenido su hermano Brian, cuando se presentó en la comisaría para conocer por qué su familiar estaba en esa situación.
Las pruebas de la inocencia de los hermanos
“Nos dijeron que siguieron las cámaras desde León Gallo hasta Mocoretá, y ahí se pierden. Se ve la ropa y la contextura de los asesinos, y al rato muestran otro video que nada que ver con el primero, porque los sujetos están vestidos distinto. Y aparte nada que ver con mis sobrinos”, recalcó Alejandra.
Pero no es la única evidencia que le presentaron a la justicia: afirman que Dylan estaba en una fiesta en Pontevedra con su novia, y hay videos y el propio GPS de su celular que así lo confirman. “Varias personas que estuvieron ahí también entregaron las pruebas de que él estaba ahí”, agregó la tía. Brian, por su parte, estaba en su casa durmiendo con la esposa y sus tres pequeños hijos.

Los hermanos Portillo aceptaron declarar ante el fiscal y dieron su versión de los hechos. Entregaron sus teléfonos, las claves y ofrecieron testigos para corroborar su verdad. La justicia espera avanzar con nuevas evidencias para continuar el proceso: si el fiscal logra probar que no tuvieron nada que recuperarán su libertad de inmediato. Mientras, Brian permanece en la comisaría de Ramos Mejía y Dylan fue trasladado a Villa Celina.
El mayor de los Portillo tiene una empresa constructora y el más chico realiza entregas para Pedidos Ya y este año está cursando el último año de la Secundaria. “Es súper doloroso lo que pasó y queremos que agarren a los asesinos. Entendemos el dolor de la familia, pero mis sobrinos no tienen nada que ver”, cerró Alejandra.









