“Es emocionante la compañía y el abrazo que sentimos de la gente de todo el país. Desde los pueblos más recónditos nos siguieron para ver a sus nenas. En lo personal es muy fuerte: las mejores flores que puedo poner para honrar la memoria de mi hija son las acciones y seguir cumpliendo objetivos”.
Marisa, la mamá de Juliana Gómez, está cruzada por sensaciones. Hace dos años falleció su hija, futbolista de Argentino de Merlo, en circunstancias ya conocidas. Volcó el auto del dirigente que la traía desde Rafaela, en donde había jugado representando a su club, y la joven murió en el acto y tres de sus compañeras sufrieron heridas de gravedad.
Después de dejar una flor en el cementerio, la mujer se enfocó en los detalles finales de la organización del torneo que lleva el nombre de su hija y que reúne a 24 equipos de Córdoba, Neuquén, Entre Ríos, San Luis, San Pedro y del conurbano. Se juega en el predio del Sindicato Argentino de Televisión (SATSAID) en Moreno.
Las categorías que compiten y la sorpresa de Miriam Mayorga
Las chicas compiten son todas de las categorías sub-12 y sub 14 y están acompañadas por sus familias en una competencia que se propone potenciar el desarrollo del fútbol femenino pero con las garantías que corresponde a cualquier actividad. Para eso nació la Fundación Juliana Gómez, que este fin de semana lleva adelante su primer evento masivo.

“Las familias se quedaron a acampar en el predio, que nos brindaron con total cordialidad. También le quiero agradecer a la intendenta Mariel Fernández, que firmó el decreto para considerar al torneo de Interés Municipal y nos acompañó con las áreas de Cultura y de Salud. El respaldo que hemos recibido tanto del Estado como de empresas y también de la Asociación del Fútbol Argentino ha sido impresionante”, le contó Marisa a Primer Plano Online.
“Siento que esto es un ungüento para mi herida eterna”, agregó la mujer. Del medio del público presente apareció para darle una sorpresa Miriam Mayorga, jugadora de Boca Juniors y de la Selección Nacional Femenina, a la que Juliana admiraba profundamente. “Por eso la única palabra que me sale desde el alma es agradecimiento a todas las personas que pusieron su granito de arena”, completó.

La doble jornada no tiene una finalidad estrictamente competitiva, si bien está claro que dentro de la cancha todas las pibas quieren ganar. Cada equipo y jugadora se llevará su trofeo y, lo más importante, la experiencia de haber compartido con otras chicas el amor por un deporte que les abre los brazos. Habrá campeonas, aunque lo mejor es que ganará el desarrollo del fútbol femenino.
De la actividad también participó la Asociación Civil Arco Violeta, una organización que apuesta por la igualdad, la equidad y la perspectiva de género en el deporte y que repartió sus kits menstruales para ser parte de la movida.









