Emiliano Balbín es el nuevo presidente del Comité Provincia de la Unión Cívica Radical (UCR). Luego de fuertes desavenencias internas que derivaron en reclamos judiciales, el dirigente fue consagrado como el emergente de la unidad entre los distintos sectores en pugna. Y trazó los ejes centrales de lo que será su gestión durante los próximos dos años.
“El radicalismo bonaerense se prepara para recuperar su rol protagónico en la escena política provincial”, expresó tras asumir funciones. Destacó, asimismo, el “esfuerzo colectivo” que le permitió a la centenaria fuerza alcanzar un escenario común, lejos de las divergencias que dividieron al partido.

“Quiero agradecer profundamente a los dirigentes que priorizaron el diálogo, a nuestros intendentes, a nuestros legisladores, a los concejales y consejeros escolares que dan la pelea en cada recinto y, sobre todo, al afiliado y militante que mantiene viva la llama de la UCR en cada comité de pueblo o ciudad”, enfatizó.
Balbín, un apellido con historia
El apellido Balbín es entrañable para el radicalismo. Además de abogado de profesión, Emiliano es nieto de Ricardo, histórico líder de la fuerza, e hijo de Osvaldo, quien fuera intendente de Salliqueló, ciudad de la que el flamante titular partidario es oriundo. Tiene una larga militancia juvenil y fue diputado provincial en dos oportunidades, entre 2017 y 2025.

“Nos enfocaremos en potenciar el desarrollo del partido en los 135 distritos de la Provincia brindando herramientas y respaldo a las estructuras locales para disputar cada intendencia”, se comprometió como carta de presentación, en la que además pidió a la dirigencia “priorizar el reencuentro”.
“Rescato palabras de mi abuelo Ricardo, que decía que había que ‘abuenar al partido’. Me quedo con esa enseñanza’ Mi tarea principal al frente de la UCR de la provincia de Buenos Aires será precisamente esa: recuperar el partido como una herramienta para transformar la realidad y volver a representar los problemas cotidianos de los vecinos”, completó.
La UCR pone en marcha una nueva conducción que se presenta con “identidad propia y vocación de poder”, y el objetivo de disputar el Gobierno provincial y ser una alternativa en los Municipios. “Tenemos la historia, tenemos los equipos y, por sobre todo, tenemos el coraje para hacernos cargo del destino de nuestra Provincia”, concluyó Balbín.











