Un crimen en Morón sur está siendo investigado por la justicia. La víctima, un joven de 20 años, fue asesinado de un disparo en la puerta de la casa de un amigo. El sujeto que disparó, luego de realizar una maniobra que quedó registrada por las cámaras de seguridad, fue detenido esta madrugada en Merlo, en la casa de un familiar, y espera ser indagado en la jornada de hoy.
En base a la reconstrucción del caso realizada por Primer Plano Online, todo ocurrió en un domicilio de la calle Arrufo al 2000, en la mencionada localidad. Allí vive el acusado como autor del disparo mortal, identificado como Diego Julián Irribarra (20).
Según se observa en la filmación que ilustra este artículo, ambos estaban manipulando un arma cuando de repente Joel Danilo Arzamendi (19) cayó al suelo mientras en la imagen se ve con nitidez cómo su amigo suelta el revólver hacia el otro lado. A esa altura, la víctima había recibido un disparo en la zona intercostal derecha del torso.
Lo que sucedió después es lo que causa mayor intriga entre quienes investigan el hecho. Por un lado, cómo el acusado del crimen intenta en todo momento deshacerse del arma y hasta se lo planta al muchacho baleado, que agonizaba en el suelo casi sin poder moverse. Luego, cómo el imputado mueve el cuerpo de un lado al otro como para modificar la escena del crimen.
Un arma que no aparece y las explicaciones que debe dar el imputado
Dos personas salieron del interior de la vivienda del imputado y vieron lo que sucedía, pero curiosamente se desentendieron de la escena. Incluso el agresor desapareció del lugar y fue detenido esta madrugada, pasadas las 4, en un domicilio de la localidad de Libertad, en Merlo, en la casa de su abuela. Personal policial de la seccional 4ª de Morón sur y del Comando de Patrullas de ese distrito lo aprehendió en la finca.
El fiscal Pablo Masferrer, de la Fiscalía Nº 2 de Morón, espera por indagarlo este mediodía en orden al delito de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego. El problema es que no fue encontrada el arma, aunque hay testigos que dicen haber visto que alguien del entorno familiar del sindicado como autor la recogió del lugar.

La víctima, en tanto, fue trasladada de urgencia al hospital René Favaloro de Rafael Castillo, donde murió mientras era operado. Lo que inicialmente se pensó como un hecho accidental, un disparo por error, con el correr de las horas viró a un posible crimen por motivaciones que se desconocen.
Varias explicaciones debe dar el acusado: ¿qué hacían manipulando un arma? ¿Por qué huyó después del disparo en vez de auxiliar a su amigo, que yacía herido al lado suyo? ¿Dónde está el arma homicida, que no pudo ser hallada aún? Todo es materia de investigación.










